La cuenta pendiente con la historia: EE. UU. acusa formalmente a Raúl Castro por el derribo de las avionetas de Hermanos al Rescate

Imagen/ France 26
El Departamento de Justicia anunció este miércoles en Miami cargos penales contra el ex presidente y general retirado, a quien se responsabiliza por ordenar el ataque del 24 de febrero de 1996 que mató a cuatro miembros de la organización humanitaria en aguas internacionales. La acusación, que llega 30 años después de los hechos, culmina una lucha de tres décadas de las familias y consolida un cerco judicial sobre la cúpula castrista en el momento de mayor debilidad del régimen .
La impunidad de los Castro tiene fecha de caducidad. Este miércoles, en una ceremonia cargada de simbolismo en la Freedom Tower de Miami, el gobierno de Estados Unidos presentó formalmente cargos criminales contra el ex presidente cubano y General de Ejército Raúl Castro Ruz por su presunta responsabilidad en el derribo de dos avionetas civiles de la organización «Hermanos al Rescate» en 1996 .
El acto, que coincide con la conmemoración del Día de la Independencia de Cuba (20 de mayo), reunió a un imponente despliegue del poder judicial estadounidense. El fiscal general en funciones, Todd Blanche; el fiscal federal Jason A. Reding Quiñones; el subdirector del FBI, Christopher G. Raia; la senadora Ashley Moody y el fiscal general de Florida, James Uthmeier, encabezaron el anuncio de que un gran jurado federal ha devuelto una acusación formal («indictment») contra el nonagenario líder cubano .
✈️ 24 de febrero de 1996: El día que se rompió el diálogo
La acusación se centra en los trágicos sucesos del 24 de febrero de 1996. Ese día, dos avionetas Cessna 337 no armadas pertenecientes a la organización humanitaria «Hermanos al Rescate» fueron interceptadas y derribadas por cazas MiG-29 de la Fuerza Aérea Cubana cuando sobrevolaban el estrecho de Florida. En el ataque murieron los cuatro tripulantes: Armando Alejandre Jr., Mario de la Peña, Carlos Costa y Pablo Morales .
En ese momento, aunque Fidel Castro era el presidente del Consejo de Estado, su hermano Raúl ocupaba la cartera de ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) y ejercía el mando directo sobre la aviación militar. Según la investigación estadounidense, fue Raúl quien dio la orden de derribar las aeronaves, que se encontraban en espacio aéreo internacional, según confirmó posteriormente la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) .
El ex fiscal federal Guy Lewis, quien ayudó a construir el caso en sus inicios, recordó que los pilotos cubanos tenían órdenes permanentes de derribar intrusos, lo que convirtió el ataque en un crimen «premeditado y planificado».
«Esto fue un asesinato», declaró Lewis a CNN, refiriéndose a que la intención era enviar un mensaje de terror a la disidencia interna y al exilio en Miami .
⚖️ Una batalla legal de 30 años en la sombra
La acusación formal presentada hoy es el resultado de una investigación criminal que se ha prolongado durante tres décadas. Los fiscales federales en Miami ya habían redactado un borrador de acusación contra Raúl Castro en la década de 1990, impulsados por el éxito de la persecución contra el general panameño Manuel Noriega .
Sin embargo, el expediente se estancó durante la administración de Barack Obama, en un intento de no torpedear el incipiente deshielo diplomático con La Habana. El mayor revés para las víctimas ocurrió en 2014, cuando el presidente Obama liberó al espía cubano Gerardo Hernández (condenado por su papel en el derribo) como parte del canje de prisioneros para restablecer relaciones bilaterales .
«Mi reacción fue de ira», confesó Lewis. «Fue como escupir en la cara de estas familias y en la memoria de estos hombres» .
La esperanza resucitó con la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca. En los últimos meses, un grupo de trabajo especial de la fiscalía de Miami reexaminó el caso. La palanca final la dio el empresario George Fowler, quien envió a Trump un memorándum redactado por Lewis en 2016 que exponía la viabilidad jurídica de la acusación .
📜 El entramado legal y la «Red Avispa»
La acusación de este miércoles es el último capítulo de un largo expediente judicial que incluye las condenas a los miembros de la llamada «Red Avispa» (Wasp Network). Esta red de espionaje cubana se infiltró en organizaciones del exilio en Miami, incluyendo a «Hermanos al Rescate», y fue decisiva para proporcionar a La Habana los datos de vuelo para ejecutar el ataque del 24 de febrero .
David Buckner, quien lideró la acusación por espionaje, declaró que los fiscales «siguieron la evidencia hasta donde pudo llevarlos», investigando a todos los niveles de la cadena de mando. «Nuestro objetivo era obtener justicia para estas familias», afirmó .
A diferencia de los pilotos y oficiales de la Fuerza Aérea cubana que han sido acusados en el pasado pero que residen en la isla (fuera del alcance de la justicia estadounidense), la acusación contra Raúl Castro tiene una dimensión geopolítica mayúscula. A sus 94 años, Castro ha evitado el ojo público, aunque se le considera el verdadero poder detrás del presidente Díaz-Canel .
🌍 Contexto de máxima presión y el «fantasma» del arresto
La acción judicial no ocurre en el vacío. Es la pieza central de una nueva ofensiva de «máxima presión» que recuerda a la estrategia utilizada en enero contra Nicolás Maduro en Venezuela, quien fue capturado y trasladado a Nueva York para enfrentar cargos de narcotráfico .
Horas después del anuncio, la Casa Blanca dejó flotando la posibilidad de una intervención militar. El presidente Trump ya había declarado semanas atrás que podría realizar una «toma amistosa» de la isla «en cualquier momento».
Los analistas, sin embargo, consideran difícil una repetición del «guion venezolano» en Cuba. «No hay una Venezuela fácil de copiar», señaló Richard Feinberg, ex funcionario del Consejo de Seguridad Nacional. «No hay una línea clara de sucesión y es difícil imaginar un cambio de régimen sin soldados estadounidenses sobre el terreno» .
🔍 El futuro: ¿Se sentará Raúl Castro en el banquillo?
La acusación formal presentada hoy, que probablemente incluya cargos de asesinato y terrorismo, es el primer paso de un proceso que podría durar años. Teóricamente, la justicia estadounidense podría solicitar la extradición de Raúl Castro, pero el gobierno cubano no entrega a sus nacionales y no tiene tratado de extradición con EE. UU.
Sin embargo, la acusación sirve como una poderosa herramienta de aislamiento internacional. Cualquier país o entidad financiera que opere con los activos de Castro o le brinde refugio podría enfrentarse a sanciones secundarias por parte de Washington.
Mientras tanto, en las calles de La Habana, la población sigue sumida en apagones de hasta 24 horas y una inflación galopante. La deuda del régimen con Sherritt alcanza los 277 millones de dólares y dos de las principales navieras del mundo acaban de suspender sus operaciones con la isla.
Para los familiares de las víctimas de «Hermanos al Rescate», que durante 30 años han esperado justicia, el anuncio de hoy representa un cierre simbólico. Marcell Felipe, fideicomisario del Miami Dade College y organizador del evento, expresó lo que sentían al ver por fin el nombre de Raúl Castro ligado a una acusación formal: «Cierre para esas familias» .
