Shakira hace historia con megaconcierto gratuito en Copacabana ante más de dos millones de personas.

Foto:Estereocentro
La artista colombiana cerró su gira mundial con un espectáculo sin precedentes en Río de Janeiro, reafirmando su poder global y su conexión con el público brasileño
La superestrella colombiana Shakira volvió a hacer historia al convertirse en la primera artista latina en ofrecer un megaconcierto gratuito en la emblemática playa de Copacabana, en Río de Janeiro, reuniendo a más de dos millones de personas en una noche inolvidable para la música internacional.
El evento, celebrado el 2 de mayo de 2026, marcó el cierre de su exitosa gira mundial Las mujeres ya no lloran, consolidando su posición como una de las figuras más influyentes del pop latino.
Shakira hace historia con megaconcierto gratuito en Copacabana ante más de dos millones de personas.

Desde el inicio del espectáculo, la energía fue desbordante: Shakira abrió con “La fuerte”, un tema cargado de resiliencia y empoderamiento, enviando un mensaje claro sobre la capacidad de superar las adversidades mientras se sigue celebrando la vida.
El escenario, de 1.500 metros cuadrados, fue el más grande jamás construido para un concierto de este tipo en la playa, complementado por un impresionante show de drones que iluminó el cielo con figuras simbólicas como una loba —ícono recurrente en la narrativa artística de la cantante— y un mensaje de amor dedicado a la ciudad.
Vestida con un traje brillante inspirado en los colores de Brasil, la artista recorrió una extensa pasarela para acercarse a su público, generando una conexión directa con los asistentes que corearon cada una de sus canciones.
Uno de los momentos más destacados de la noche fue la participación de grandes exponentes de la música brasileña como Caetano Veloso y María Bethânia, así como la presencia de la estrella pop Anitta, con quien interpretó el tema “Choka Choka”, desatando la euforia colectiva.

El concierto formó parte del evento anual “Todo mundo no Río”, que cada año reúne a millones de personas, y contó con un operativo de seguridad de más de 8.000 agentes, similar al de las celebraciones de Año Nuevo en la ciudad.

Este espectáculo no solo representó el final de una gira, sino también un homenaje a Brasil, país clave en los inicios de la carrera internacional de Shakira. Con este concierto, la artista reafirma su legado y demuestra que su música sigue rompiendo barreras culturales y generacionales en todo el mundo.
