El teatro camagüeyano despide a Anaisys Rodríguez, actriz fundadora de Teatro del Viento

Foto: Consejo Provincial de Artes Escénicas de Camagüey
El teatro camagüeyano atraviesa uno de sus momentos más tristes tras conocerse el fallecimiento de la actriz Anaisys Rodríguez, figura fundadora del reconocido grupo Teatro del Viento,quien murió luego de una larga y dolorosa enfermedad.
La noticia fue confirmada por el director de la agrupación, Freddys Núñez Estenoz, a través de un mensaje profundamente emotivo publicado en redes sociales, donde expresó no solo el dolor por la pérdida, sino también el amor, la complicidad artística y humana que los unió durante años de trabajo compartido.
Sus palabras, cargadas de afecto y despedida, han conmovido a colegas, estudiantes, espectadores y amantes del teatro en toda la provincia y más allá.
El teatro camagüeyano despide a Anaisys Rodríguez, actriz fundadora de Teatro del Viento

Anaisys Rodríguez fue una actriz que dejó huella en la escena teatral cubana, especialmente en Camagüey, donde desarrolló buena parte de su carrera artística.
Desde los inicios de Teatro del Viento, su presencia resultó clave en la consolidación del grupo, aportando sensibilidad, rigor actoral y una entrega total al oficio.
Quienes la vieron sobre el escenario coinciden en que poseía una capacidad especial para conmover, para habitar los personajes con verdad y para conectar con el público desde la emoción más honesta.
Su trabajo estuvo marcado por la pasión, la disciplina y un profundo respeto por el arte teatral.
La despedida de Anaisys ha generado múltiples muestras de pesar.
Artistas, colegas, amigos y admiradores han expresado su tristeza y gratitud, recordándola como una mujer generosa, comprometida y profundamente humana.
En mensajes compartidos en redes sociales y espacios culturales, muchos han destacado no solo su talento, sino también su calidad como persona, su capacidad de acompañar y su amor por el teatro, incluso en los momentos más difíciles de su vida.
El público, especialmente los amantes del teatro camagüeyano, la ha despedido como ella seguramente habría deseado: entre aplausos,esos mismos aplausos que tantas veces provocó con sus interpretaciones memorables. Aplausos que hoy funcionan como homenaje, como agradecimiento y como acto de memoria colectiva.
Su partida deja un vacío sensible en la escena local, pero también un legado artístico que perdurará en cada obra, en cada recuerdo y en cada actor o espectador que fue tocado por su trabajo.
La muerte de Anaisys Rodríguez enluta al teatro camagüeyano, pero también reafirma la importancia de honrar a quienes entregan su vida al arte.
Su nombre queda ligado para siempre a Teatro del Viento y a una manera honesta, valiente y profundamente humana de hacer teatro.
Su vuelo continúa, ahora convertido en memoria, en viento y en aplauso eterno.
