La Guiteras, la eterna novia de los apagones: promete volver a funcionar (otra vez)

Imagen/ Periódico Girón
La termoeléctrica más importante de Cuba podría reanudar operaciones este lunes tras acumular su novena avería del año. Las reparaciones incluyen costosas soldaduras en la caldera, una pieza que los técnicos parchan mientras el país se mantiene a oscuras. La población responde con escepticismo: «Eso no es mentira, Antonio debe estar llegando de Varadero en la mañana y se incorpora normal a su centro de trabajo como si nada hubiera pasado».
El parte diario de la Unión Eléctrica (UNE) volvió a sonar a disco rayado este fin de semana. La Central Termoeléctrica Antonio Guiteras, el principal bloque de generación del país, podría volver al sistema este lunes si las pruebas hidráulicas no arrojan nuevos defectos . Las declaraciones del director de la planta, Román Pérez Castañeda, fueron optimistas, pero cargadas de condicionales: habrá que esperar a los resultados de las radiografías a las soldaduras para confirmar si la unidad puede reengancharse sin explotar .
La última semana ha sido un calvario para el ya maltrecho Sistema Electroenergético Nacional (SEN). La Guiteras sufrió tres salidas consecutivas en muy poco tiempo: primero por una avería en el recalentador de alta temperatura (ocho tubos reventados), luego por un problema en el calentador de aire regenerativo y, finalmente, por una fuga en el economizador . El pasado jueves 14 de mayo, a las 4:58 a.m., la planta volvió a desconectarse por una pérdida de agua en la caldera, lo que elevó el déficit de generación a más de 2.200 MW y dejó a millones de cubanos sumidos en la oscuridad .
⚙️ La máquina de parchear agujeros: ¿remiendo o solución?
El ingeniero Pérez Castañeda detalló las labores Hércules que se están realizando en la vieja infraestructura. En el economizador hay que cambiar dos tramos de dos curvas, lo que implica cuatro cordones de soldadura . En el sobrecalentador ya se completaron tres de los cuatro cordones necesarios. Mientras tanto, en los calentadores de aire regenerativo se ejecutan ajustes y se aprovecha la parada para limpiar el horno de la caldera, donde se acumulaban toneladas de ceniza y escoria .
Los técnicos también están corrigiendo un problema de hermeticidad en la parte inferior de la caldera, una falla que provocó la salida de gases y material incandescente durante casi una hora .
🗣️ El escepticismo social en su máximo esplendor
Mientras los ingenieros sudan la gota gorda en Matanzas, los usuarios de redes sociales ya no se toman en serio los anuncios triunfalistas. Un comentario que se volvió viral en Facebook ironiza sobre la normalidad con que la dirección de la planta maneja las crisis: «Eso no es mentira… con buen tiempo… Antonio debe estar llegando de Varadero en la mañana y se incorpora normal a su centro de trabajo como si nada hubiera pasado… el k puede puede» .
La frase revela la percepción popular de que quienes manejan el sector eléctrico gozan de privilegios que contrastan con la realidad del ciudadano común. Mientras ellos descansan en el balneario, el resto del país se cocina en sus casas sin ventiladores ni neveras que conserven la comida.
Internautas de todo el archipiélago han calificado la planta de «chatarra» que ya no resiste más remiendos . Algunos hasta pidieron que se paralice definitivamente para evitar un accidente mayor, ya que la caldera está fabricada con aceros especiales que, tras 38 años de operación sin un overhaul de资本, han perdido resistencia .
⚡ La «tormenta perfecta» de la crisis energética
La salida de la Guiteras no es una anécdota aislada; es el síntoma de un sistema colapsado en todos sus frentes. El ministro de Energía y Minas, Vicente de la O Levy, ya había advertido que el país opera «sin ninguna reserva de combustible» . Las termoeléctricas dependen de un crudo nacional pesado que apenas alcanza para cubrir el 40% de la demanda, y los motores de generación distribuida (diésel) llevan meses parados por falta de financiación.
La situación empeora con la llegada del verano. Las altas temperaturas incrementan la demanda de aire acondicionado y ventiladores, justo cuando menos megavatios hay disponibles. Los partes de la Unión Eléctrica del fin de semana no dejaron lugar a dudas: las afectaciones por déficit de capacidad de generación superaron el 60% del territorio nacional en horas pico.
La paradoja entre los discursos oficiales y la realidad callejera es cada vez más insostenible. Mientras los técnicos sudan para pegar con soldadura los tubos de una caldera que chirría, la población sigue esperando que, algún día, las promesas de estabilidad no se las lleve el viento caliente de la madrugada.
