“Que sean todos”: Venezuela se moviliza para exigir la liberación de los 500 presos políticos que aún siguen tras las rejas

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Convocados por la líder opositora y Nobel de la Paz 2025, María Corina Machado, miles de venezolanos se manifestaron este domingo en más de 150 ciudades del mundo. Frente a la sede del SEBIN en Caracas y en plazas de Madrid, Miami y Buenos Aires, el clamor fue el mismo: la libertad inmediata de quienes aún son perseguidos por pensar distinto, mientras el gobierno de Delcy Rodríguez incumple sus promesas de amnistía y mantiene en vilo a las familias.
Las vigilias no cesan. A cuatro meses de que el gobierno de Delcy Rodríguez anunciara la liberación de un «número importante» de presos políticos tras la captura de Nicolás Maduro, las excarcelaciones se han ralentizado hasta casi detenerse. Según datos de la ONG Foro Penal, al menos 503 presos políticos permanecen en cárceles venezolanas, mientras el régimen no publica listados oficiales y las familias siguen acampadas a las puertas de las prisiones .
Este domingo, la líder opositora María Corina Machado, galardonada con el Premio Nobel de la Paz en 2025, volvió a encender la mecha de la protesta internacional. Convocó a concentraciones en más de 120 ciudades del mundo . La respuesta superó las expectativas: hubo manifestaciones en más de 150 urbes . En Caracas, los manifestantes se congregaron frente a la sede del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin), conocida como «El Helicoide», símbolo del horror represivo venezolano.
«Esto no es un simple gesto»: la urgencia de las cifras
Aunque el gobierno de la presidenta interina, Delcy Rodríguez, ha presumido de haber liberado a más de 8.000 personas, esa cifra incluye a quienes estaban con medidas cautelares (como presentaciones periódicas o prohibición de salida del país) y no necesariamente tras las rejas. Las excarcelaciones plenas se han ralentizado peligrosamente en las últimas semanas. Mientras Foro Penal reportó 34 excarcelaciones en su último balance, frente a las 55 del periodo anterior, la organización Justicia, Encuentro y Perdón (JEP) denunció que en 11 días solo se había registrado la liberación de 10 personas .
«Nosotros, como familiares, y yo directamente en nombre de mi esposo, Freddy Superlano, siento como una burla, una falta de respeto», declaró Aurora Silva en febrero frente a El Helicoide, denunciando el ritmo de excarcelaciones a cuentagotas .
El Helicoide y la «amnistía incumplida»
El epicentro de las protestas fue, una vez más, El Helicoide. Este centro de reclusión, diseñado originalmente como un lujoso centro comercial y convertido por el chavismo en una cárcel de máxima seguridad, ha sido señalado por innumerables informes internacionales como un centro de tortura. La defensora de derechos humanos Sairam Rivas fue contundente: «El gobierno de Venezuela no puede hablar de reconciliación mientras El Helicoide siga operando como centro de tortura» .
En enero, Delcy Rodríguez prometió el desmantelamiento de El Helicoide y su conversión en un centro cultural y deportivo. Sin embargo, la morosidad del proceso ha generado un profundo escepticismo. La oposición denuncia que la llamada «ley de amnistía» no ha sido suficiente y que los jueces siguen interpretando la norma de forma restrictiva, dejando a cientos de personas en un limbo judicial .
Solidaridad mundial y el eco de los familiares
Las protestas no fueron solo venezolanas. En un fenómeno que ya es habitual, la diáspora se movilizó con fuerza. Hubo manifestaciones frente a sedes diplomáticas y en plazas de Madrid, Barcelona, Valencia, Tenerife, así como en Miami, Nueva York, París, Roma, Lisboa y en la mayoría de los países latinoamericanos .
En la capital española, decenas de exiliados corearon consignas pidiendo la liberación de los más de 500 presos que, según las ONG, siguen detenidos. Entre ellos se encuentran 41 extranjeros, una situación que tensa las relaciones diplomáticas de Venezuela con países como España, Italia y Estados Unidos, que han reclamado la excarcelación de sus ciudadanos .
El activista venezolano Jorge Bocourt, coordinador de Vente Venezuela en Maracaibo, condenó que en el país se considere el libre pensamiento como un «acto criminal». «Estamos exigiendo la liberación de todos los presos políticos para que puedan estar plenamente en libertad, como todos los ciudadanos, para ejercer sus derechos constitucionales», manifestó .
Mientras las autoridades de Delcy Rodríguez han optado por priorizar discursos económicos y dejar el tema electoral en segundo plano, la presión de la calle no cesa. El domingo, frente a las rejas de El Helicoide, los familiares de los detenidos corearon con insistencia: «Ni uno, ni dos, ¡que sean todos!» .
