Escalada de violencia en el suroeste de Colombia deja muertos y heridos en Cauca.

Foto:TV yumuri
Ataques coordinados con explosivos y drones elevan la tensión en una región clave del país
La violencia en el suroeste de Colombia ha alcanzado un nuevo pico tras una serie de ataques coordinados que dejaron al menos 14 civiles muertos y 38 heridos en el municipio de Cajibío, ubicado en el departamento de Cauca.
El atentado más grave ocurrió cuando un cilindro bomba explotó sobre un autobús en el sector conocido como El Túnel, destruyendo parte de la estratégica Vía Panamericana, corredor que conecta ciudades clave como Cali y Popayán.
Este hecho se enmarca en una ola de violencia que suma al menos 11 incidentes desde el viernes, afectando infraestructura militar, policial y civil.
Escalada de violencia en el suroeste de Colombia deja muertos y heridos en Cauca.
Según reportes del diario El Tiempo, los ataques se han concentrado en corredores estratégicos y bases de seguridad, lo que evidencia una ofensiva organizada.
El ministro de Defensa, Pedro Sánchez, lideró un consejo extraordinario de seguridad junto a la cúpula militar para responder a la crisis.
Otros episodios incluyeron atentados contra la Tercera Brigada del Ejército en Cali y el batallón Agustín Codazzi en Palmira, así como acciones armadas en zonas rurales de Jamundí.
También se reportaron ataques con drones cargados de explosivos en el corregimiento de Santa Ana, en jurisdicción de El Tambo, donde se registraron daños materiales en una base policial.
La Aeronáutica Civil de Colombia denunció además un ataque contra el radar de Santana, vital para el control aéreo regional.
La ofensiva incluyó bloqueos viales, quema de maquinaria y hostigamientos armados, lo que ha generado temor en la población y afectaciones a la movilidad.
El gobernador del Cauca, Octavio Guzmán, aseguró que las autoridades no permitirán que los grupos armados impongan el miedo, mientras el Gobierno Nacional busca reforzar la presencia de la Fuerza Pública y acelerar la captura de los responsables.
Esta escalada refleja la persistente complejidad del conflicto en regiones estratégicas del país, donde confluyen economías ilegales y disputas territoriales.
