Un rayo mortal en el caserío de Cupey, municipio de Moa, provincia de Holguín, dejó un saldo devastador este viernes: tres cubanos perdieron la vida y otros cuatro resultaron heridos.
El suceso estremeció la comunidad local. Según reportes recogidos de Facebook de Loidel Gainza, el impacto ocurrió cerca de la entrada del poblado, cuando una descarga eléctrica poderosa alcanzó la zona, sorprendiendo a quienes transitaban o residían allí.

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Los cuerpos de quienes fallecieron fueron llevados al departamento de Anatomía Patológica del Hospital General Docente Guillermo Luis Fernández Hernández-Baquero, donde se procedía a su identificación, con familiares y vecinos presentes.
Entre tanto, las autoridades municipales, incluyendo el Partido, autoridades del MININT y funcionarios locales, acudieron tanto al hospital como al sitio del siniestro para coordinar la respuesta y acompañar a los afectados.
Los heridos: quiénes son y cómo permanecen

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De los cuatro sobrevivientes ingresados en el hospital de Moa, varios sufren secuelas destacadas:
- Yuxander Robles Robles (de “El Jobo”, Sagua de Tánamo): reporta temblores en el cuerpo y entumecimiento en los pies; está estabilizado.
- Irelemis Ortiz del Rosario (Yamanigüey, Moa): síntomas de entumecimiento en extremidades superiores e inferiores; ya estabilizada.
- Lisbeth Pajan Silot (La Playa, Moa): pérdida de conocimiento y escoriaciones en los ojos; permanece bajo cuidados médicos.
- Dantry Revé Quiala (Sagua de Tánamo): presenta escoriaciones en rodilla izquierda y tobillo derecho; también estabilizado.
La situación sigue siendo crítica para algunos, pues el impacto del rayo suele generar lesiones nerviosas, quemaduras internas y otras complicaciones impredecibles
No es un hecho aislado: historial mortal de rayos en Cuba en 2025
Este trágico episodio se suma a una cadena de descargas eléctricas mortales registradas durante 2025 en Cuba. Algunos casos notables:
En junio, en Bauta, Artemisa, dos adolescentes (13 y 16 años) fallecieron mientras jugaban bajo tormenta.
En agosto, en Manicaragua, Villa Clara, tres adolescentes murieron y una menor resultó herida por un rayo.
También en agosto, en Colón, Matanzas, una mujer de 42 años falleció tras la descarga durante labores agrícolas.
Y en septiembre, en la ciudad de Holguín, un hombre murió al manipular una viga que accidentalmente tocó cables de alta tensión, generando una descarga fatal.
Aunque estos casos no suman automáticamente, conforman un patrón alarmante: que las tormentas eléctricas son un riesgo real y recurrente en la isla.
Datos de impacto: estadísticas que estremecen

ACN
El fenómeno de rayos en Cuba no es una anécdota: es la causa natural de muerte más frecuente por fenómenos meteorológicos.
Desde 1987 hasta 2023, las tormentas eléctricas han provocado al menos 1,892 muertes en la isla, lo que da un promedio cercano a 51 fallecimientos por año. En décadas anteriores, la mortalidad anual era mayor: 69 muertes promedio en los años 90, 56 en los 2000s, y 37 en la década de 2010.
Según fuentes especializadas, estos registros representan varias áreas críticas del país: las provincias más afectadas comprenden Granma, Holguín, Camagüey y Santiago de Cuba. Los meses con mayor riesgo suelen ser junio, julio y agosto, vinculados con el pico del verano, cuando la inestabilidad atmosférica aumenta.
El máster Neobil Vega Batista, del IGA (Instituto de Geodesia y Astronomía), advierte que las pérdidas no solo son humanas, sino que también incluyen daños económicos y estructurales difíciles de cuantificar.
¿Qué hacer cuando truena? Claves básicas de autoprotección
Ante la amenaza real que representan los rayos, especialistas cubanos recomiendan:
- La regla 30-30: si hay menos de 30 segundos entre ver el relámpago y oír el trueno, busca refugio seguro. Permanece al menos 30 minutos desde el último trueno antes de salir.
- Refúgiate en interiores bien cerrados: evita ventanas, puertas metálicas, objetos que conduzcan electricidad (cables, tuberías).
- Evita zonas abiertas, árboles aislados o postes. En campo abierto, si no hay otro refugio, adopta una postura en cuclillas con pies juntos.
- No uses teléfonos fijos ni dispositivos conectados durante la tormenta.
- Desconecta aparatos electrónicos para evitar sobretensiones.
- Evita nadar o permanecer en cuerpos de agua durante tormentas eléctricas.
Estas acciones pueden parecer simples, pero marcar la diferencia entre la vida y la tragedia
Moa y sus cicatrices: el peligro acecha
Este episodio pone de manifiesto no solo la vulnerabilidad de zonas rurales como Cupey en Moa, sino también las limitaciones en prevención, alerta ciudadana y respuestas emergentes. Moa ya había sufrido un incidente similar en mayo de 2023, cuando un rayo impactó en cercanías de la Empresa de Servicios de la Unión del Níquel (ESUNI), hiriendo a siete personas, una de las cuales murió.
La tragedia de este octubre vuelve a encender el debate sobre inversión en sistemas de alerta temprana, educación pública sobre riesgos meteorológicos y mejoras en infraestructura de protección
La tormenta como llamada de atención
Aunque las estadísticas muestran una tendencia decreciente respecto a décadas pasadas, nada justifica bajar la guardia. En un país con frecuentes tormentas eléctricas, cada ciudadano debe tener conciencia del riesgo y actuar con prudencia. Cada relámpago no es solo espectáculo, puede ser una sentencia.
Este caso en Moa representa una herida más al corazón comunitario. Tres jóvenes perdieron la vida; cuatro siguen luchando por recuperarse. Detrás de las cifras hay familias, comunidades, sueños truncados. Y detrás de eso, la urgencia de que Cuba refuerce sus mecanismos de prevención, alerta y cultura de protección.
