Plaga de caracol africano azota el Distrito José Martí en Santiago de Cuba: amenaza para la salud pública

Imagen: Facebook/ Yosmany Mayeta Labrada
Vecinos del Distrito José Martí, en Santiago de Cuba, denuncian una invasión masiva del caracol africano, un molusco invasor y altamente peligroso que ya se expande por paredes, árboles, sótanos, aceras y calles de la zona.
Miles de ejemplares se han convertido en una amenaza directa para la salud pública, especialmente para los niños, quienes podrían estar en riesgo de contacto con este animal portador de parásitos dañinos.
Plaga de caracol africano azota el Distrito José Martí en Santiago de Cuba: amenaza para la salud pública

Imagen: Facebook/ Yosmany Mayeta Labrada
Según reporta Yosmany Mayeta Labrada en su perfil de Facebook, a pesar de los constantes reportes realizados a la Dirección de Salud Pública y a las autoridades del Partido, no se ha implementado una acción efectiva ni una fumigación sistemática que permita controlar la plaga. Los residentes expresan su frustración:
Esto era lo que nos faltaba al cubano: una plaga tan peligrosa como esta y ninguna respuesta real”.
El caracol africano es considerado uno de los moluscos más dañinos a nivel mundial debido a que puede albergar parásitos que afectan tanto a humanos como a animales.
Esta especie puede convertirse en una plaga y puede cobijar nematodos, parásitos que se alojan en tejidos fibromusculares y secreciones de baba del animal, los cuales pueden causar diversas afecciones, como meningoencefalitis eosinofílica y angiostrongiliasis abdominal en humanos, transmitida por la lombriz Angiostrongylus cantonensis, que parasita los pulmones de las ratas.
También es vector de la bacteria gramnegativa Aeromonas hydrophila, que causa diversos tipos de síntomas, principalmente en las personas con sistemas inmunológicos delicados, siempre en el supuesto de que su preparación para consumo no haya sido bien realizada.

Imagen: Facebook/ Yosmany Mayeta Labrada
Asimismo, el consumo de esta especie por parte de perros domésticos les ha causado la muerte.
Como otras especies, Lissachatina fulica es hermafrodita, y crece y se reproduce a gran velocidad, por lo que puede llegar a producir graves daños en ecosistemas y cultivos tropicales.
Se recomienda no tomarlo con las manos desnudas y menos si en ellas hay cortaduras o heridas (se debería usar guantes siempre).
Es fundamental evitar el contacto directo con los caracoles y, en caso de ser necesario, se recomienda el uso de protección en las manos, dado que estos pueden transmitir enfermedades, incluyendo la meningitis.
Su proliferación sin control representa un grave problema sanitario, por lo que la comunidad del Distrito José Martí exige medidas urgentes para contener esta amenaza antes de que su impacto aumente.
