PETA responde a Bienestar Animal Cuba y eleva a nivel internacional la denuncia sobre las condiciones de los zoológicos en la Isla.
La organización internacional PETA (Personas por el Trato Ético de los Animales), considerada una de las entidades de defensa animal más influyentes del mundo, ha emitido una respuesta oficial a la denuncia presentada por Bienestar Animal Cuba (BAC) sobre la grave situación que enfrentan animales silvestres en cautiverio dentro de los zoológicos cubanos.

Imagen: Facebook/ BAC
La reacción inmediata de la organización estadounidense ha sido vista por activistas dentro de la Isla como un paso crucial que podría marcar un antes y un después en la visibilidad internacional del problema. Por primera vez en muchos años, una institución global con amplio alcance mediático y político ha confirmado que evaluará formalmente denuncias enviadas desde Cuba.
La situación de los zoológicos y centros de exhibición animal en Cuba ha sido denunciada durante años por ciudadanos, activistas independientes y organizaciones defensoras del bienestar animal. Fotografías, videos y reportes muestran animales desnutridos, exhibiciones en condiciones deplorables, jaulas oxidadas, falta de asistencia veterinaria, escasez de alimentos y un deterioro generalizado que refleja la crisis económica y la falta de transparencia institucional.

Condiciones de precariedad de los animales en el zoológico de 26 (Foto: Facebook)
En este contexto, la respuesta de PETA representa una validación internacional del trabajo realizado por BAC y otros defensores. No se trata simplemente de una nota de cortesía: la organización confirmó que la documentación enviada desde territorio cubano ya fue entregada al personal especializado encargado de investigar y clasificar casos de crueldad animal en zoológicos y acuarios.
Este proceso suele implicar análisis técnicos, valoración de pruebas, comparaciones con estándares internacionales de bienestar animal y la posible apertura de investigaciones que puedan derivar en campañas globales de presión.
La denuncia cubana entra en evaluación formal.
Según informó Bienestar Animal Cuba, PETA dejó claro que los materiales entregados —fotografías, videos, testimonios y reportes— fueron recibidos y reenviados de inmediato a un equipo de expertos. Esta acción indica que la organización considera que la denuncia contiene elementos suficientes para ser investigada, algo que no ocurre con todos los reportes que reciben.
Para los activistas cubanos, este simple gesto abre la puerta a que la situación de los zoológicos de la Isla se incorpore en informes, campañas o acciones de presión internacional que podrían derivar en consecuencias diplomáticas o reputacionales para las instituciones responsables dentro del país.
PETA involucrará a Born Free, una de las organizaciones más importantes del mundo en esta área.
En su mensaje a BAC, PETA también informó que compartirá de manera oficial la denuncia con Born Free, una prestigiosa organización global dedicada a la protección de animales silvestres y a la lucha contra el cautiverio.
La inclusión de Born Free en el proceso amplía de forma exponencial la visibilidad del caso cubano, ya que ambas organizaciones suelen colaborar en campañas internacionales, reportes globales de crueldad animal y acciones coordinadas ante instituciones como la ONU, la Unión Europea o gobiernos nacionales.

Único mono que queda en el zoológico de Colón / Foto: Saúl Manuel (Facebook)
Para Cuba, esto podría significar que el deterioro de sus instalaciones zoológicas comience a aparecer en informes internacionales que denuncien prácticas de maltrato o negligencia animal.
PETA expresó en su respuesta una posición contundente: la mejor manera de detener el abuso en zoológicos y acuarios es cortar la fuente de financiamiento que sostiene estas instituciones.
Según la organización, cada entrada pagada contribuye a mantener un sistema que depende del cautiverio, el sufrimiento y la explotación de animales silvestres. Esta postura coincide plenamente con la visión de BAC, que ha insistido durante años en que la solución pasa por un cambio estructural, no por reparaciones temporales.
Para activistas dentro de Cuba, la intervención de una organización del peso de PETA representa un hecho histórico.
Durante décadas, el tema del bienestar animal ha sido relegado a segundo plano dentro de la agenda estatal, y aunque en 2021 se aprobó un decreto-ley sobre protección animal, su aplicación ha sido ampliamente criticada por su falta de impacto real y la ausencia de mecanismos efectivos de supervisión.
El respaldo de PETA y la eventual participación de Born Free coloca el tema en una nueva dimensión, una donde el mundo comienza a mirar más de cerca lo que ocurre en los zoológicos, parques safari y centros de exhibición cubanos.
La respuesta de PETA no implica aún una acción concreta, pero abre un proceso que podría desembocar en campañas internacionales, llamados públicos a las autoridades cubanas e incluso acciones diplomáticas o mediáticas orientadas a exigir cambios estructurales en las instalaciones donde se mantienen animales silvestres.
En otros países, casos similares han llevado a cierres definitivos de zoológicos, traslados de animales a santuarios y reformas legales importantes. Para activistas cubanos, este podría ser el comienzo de una nueva etapa en la lucha por los derechos animales dentro del país.
La comunicación oficial de PETA constituye un paso fundamental para visibilizar ante el mundo la crítica situación de los animales en cautiverio en Cuba. La respuesta no solo respalda el trabajo de Bienestar Animal Cuba, sino que posiciona el caso dentro de una red internacional de vigilancia y presión que podría generar cambios reales si continúa avanzando.
Mientras tanto, los activistas cubanos celebran este hito y se preparan para continuar documentando, denunciando y trabajando en defensa de los animales que sufren silenciosamente tras las rejas oxidadas de los deteriorados zoológicos del país.
