Pedro Pablo El Gallego aparece muerto días después de su desaparición en Morón

Imagen: CubitaNOW
La conmoción y la impotencia se han apoderado de los vecinos del municipio Morón, en la provincia de Ciego de Ávila, tras el fatal desenlace del caso de Pedro Pablo Pérez Portal, conocido cariñosamente como “El Gallego”. El cuerpo sin vida del hombre, que padecía lagunas mentales e isquemias transitorias, fue encontrado en avanzado estado de descomposición en las áreas exteriores de la Escuela Primaria Abel Santamaría, en el reparto El Vaquerito.

De acuerdo al medio CubitaNOW, la tragedia comenzó el pasado 3 de octubre, cuando familiares reportaron su desaparición. Pese a la alerta inmediata, las autoridades no llevaron a cabo una búsqueda activa, no se organizaron brigadas ni se hizo un llamado público. Solo días después, cuando vecinos percibieron un fuerte olor en una zona boscosa próxima al centro escolar, se produjo el hallazgo.

Imagen: Wikipedia
El impacto emocional es profundo, especialmente en la calle 7ma entre 4ta y 6ta, donde residía el fallecido y donde era apreciado por su carácter tranquilo y cercano. La falta de acción en este caso ha despertado críticas abiertas contra las instituciones locales.
Esto no es solo una tragedia familiar, es una vergüenza para las autoridades”, declaró un residente visiblemente indignado.
Pedro Pablo El Gallego aparece muerto días después de su desaparición en Morón
Este hecho, lamentablemente, se suma a una tendencia creciente de desapariciones en Cuba que acaban en tragedia. En los últimos meses, ancianos, adolescentes y mujeres han sido reportados como extraviados, para luego aparecer sin vida en fosas, cañadas, montes u otros lugares apartados.
La ausencia de un protocolo oficial de búsqueda y rescate, sumada al silencio de los medios estatales, convierte cada desaparición en un episodio de incertidumbre, dolor y, demasiado a menudo, muerte. Vecinos del reparto El Vaquerito cuestionan además cómo el cuerpo pudo permanecer tanto tiempo cerca de una escuela sin que se activaran alertas ni medidas preventivas.
La despedida de “El Gallego” deja una huella de tristeza y una dura advertencia: en Cuba, la indiferencia institucional puede ser tan letal como la miseria.
