Marianao vuelve a protestar: vecinos de Los Pocitos toman las calles contra los apagones y la escasez de alimentos

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Por segunda noche consecutiva, los residentes del barrio habanero encendieron fogatas y golpearon calderos para exigir «corriente y comida», en un contexto de crisis energética que mantiene a más de la mitad del país a oscuras
El barrio de Los Pocitos, en el municipio habanero de Marianao, fue escenario este miércoles de protestas ciudadanas por segundo día consecutivo. La manifestación, que comenzó al caer la noche, estuvo motivada por los prolongados apagones que afectan a la capital y la creciente escasez de alimentos, en particular el pollo, cuyo precio en el mercado informal oscila entre 600 y 3.000 pesos cubanos, una cifra inalcanzable para la mayoría de los bolsillos .
Vecinos de la zona encendieron fogatas en las calles y golpearon calderos, recuperando el símbolo de las protestas de julio de 2021, mientras coreaban consignas como «Corriente y comida». Según reportes de medios independientes y videos virales difundidos en redes sociales por el usuario Eddy Reflex Iona, la zona permanecía sin electricidad desde temprano en la mañana, lo que elevó la temperatura del descontento popular .
Aunque no se reportaron enfrentamientos violentos, testigos señalaron la presencia de efectivos policiales en los alrededores, lo que generó un ambiente de tensión que se mantuvo durante toda la noche .
El hartazgo de una población al límite
Las protestas en Marianao no son un hecho aislado. En las últimas semanas, se han registrado manifestaciones similares en Santiago de Cuba, Bayamo y el municipio capitalino de La Lisa, todas con el denominador común de los apagones prolongados y la escasez generalizada . La crisis energética que atraviesa Cuba, agravada por el bloqueo de los envíos de petróleo venezolano tras la captura de Nicolás Maduro en enero, ha llevado a que más del 51% del país permanezca sin electricidad durante horas, en ocasiones días enteros .
El malestar ciudadano se ha visto amplificado por la inflación descontrolada y la falta de productos básicos. El pollo, uno de los alimentos más demandados, se ha convertido en un lujo que solo pueden permitirse quienes acceden al mercado en dólares o divisas. El resto de la población sobrevive con lo poco que llega a las bodegas estatales, cada vez con menos frecuencia y en menores cantidades .
El video difundido por Eddy Reflex Iona superó las 6.600 reacciones, 261 comentarios y 452 compartidos en pocas horas, reflejando el impacto y la solidaridad que las protestas despiertan tanto dentro como fuera de la isla . La comunidad cubana en el exterior, especialmente en Miami, ha mostrado su apoyo a los manifestantes a través de las redes sociales .
El silencio oficial y la narrativa del «enemigo externo»
Hasta el cierre de esta edición, las autoridades cubanas no habían emitido declaraciones oficiales sobre las protestas en Marianao. El silencio contrasta con la rápida movilización propagandística del régimen en otras ocasiones, como la reciente Marcha de las Antorchas del 28 de enero, donde el gobierno intentó proyectar una imagen de unidad frente a las predicciones de Donald Trump sobre el inminente colapso del sistema cubano .
En aquella ocasión, el canciller Bruno Rodríguez Parrilla utilizó su cuenta en X para responder a las declaraciones del presidente estadounidense, quien afirmó desde Iowa que «Cuba fracasará muy pronto» y que la isla está «muy cerca de colapsar» . Rodríguez exhibió la marcha como una demostración de «resistencia antiimperialista» y aseguró que miles de jóvenes habaneros honraban a José Martí con antorchas .
Sin embargo, las imágenes que circularon en redes sociales mostraban una participación notablemente inferior a la de años anteriores y una apatía generalizada entre los asistentes, contrastando con la masividad que el gobierno intentaba proyectar .
El gobierno ha respondido a las recientes protestas con el despliegue de fuerzas especiales, cortes selectivos de internet para dificultar la organización y difusión de las manifestaciones, y acusaciones recurrentes de «injerencia extranjera» .
Un escenario de creciente tensión
Analistas consultados por medios independientes señalan que las protestas en Marianao evidencian un hartazgo social en expansión que el régimen no logra contener. La combinación de apagones de hasta 20 horas diarias, una inflación que supera el 12% interanual y la escasez de productos básicos está generando un clima de creciente tensión en barrios populares de La Habana y otras ciudades .
El economista cubano Pedro Monreal, en un análisis publicado recientemente, advirtió que «la crisis energética no es solo un problema técnico, es un detonante social. Cuando la gente no puede cocinar, no puede refrigerar alimentos, no puede dormir por el calor, la paciencia se agota. Y cuando la paciencia se agota, las calles hablan» .
De momento, en Los Pocitos, las fogatas se apagaron con la madrugada, pero el malestar sigue ardiendo. Y mientras el gobierno insiste en culpar al bloqueo y a la «injerencia extranjera», los vecinos de Marianao y de media isla siguen preguntándose cuándo volverá la luz, cuándo habrá comida y, sobre todo, cuánto tiempo más podrán resistir.
