Incendio de grandes proporciones en la Central Eléctrica Fuel Renté de Santiago de Cuba

Imagen: Captura YouTube Turquino Tv
La madrugada de este domingo 21 de septiembre estuvo marcada por la alarma y la preocupación en Santiago de Cuba, tras un incendio de grandes proporciones en la Central Eléctrica Fuel Renté. Las primeras imágenes que circularon en redes sociales mostraban lenguas de fuego y densas columnas de humo que podían apreciarse a gran distancia, lo que despertó la angustia de quienes viven en las cercanías.
Según informaciones de Facebook de Eudis Cabrera Luis , el siniestro ya se encuentra extinguido y no se reportan fallecidos ni lesionados, según confirmaron primeras fuentes locales. Aunque persiste el impacto por la magnitud del fuego, la noticia de que no hubo daños humanos ha traído cierto alivio a la población.

Imagen: Facebook Eudis Cabrera Luis
Vecinos de la zona narran que el resplandor del incendio iluminaba la madrugada como si fuera de día y que por algunas horas reinó la incertidumbre ante la posibilidad de explosiones. Bomberos y trabajadores de apoyo intervinieron durante varias horas con equipos especializados hasta lograr sofocar por completo el foco principal.



El incendio, además de interrumpir momentáneamente el funcionamiento de esta central energética clave para la región oriental de Cuba, deja en el aire la interrogante sobre las causas que pudieron originarlo. No obstante, lo cierto es que, más allá de los daños materiales, este episodio vuelve a recordar la fragilidad de la infraestructura energética del país y la alta vulnerabilidad que representa la dependencia del fuel para la generación de electricidad.
En la ciudad, la noticia se ha vivido con una mezcla de temor y alivio: temor por lo que pudo haber ocurrido de haberse propagado el fuego aún más, y alivio porque nadie resultó víctima directa del accidente. Las próximas horas serán clave para determinar los daños reales que deja este incendio y las posibles consecuencias para el abastecimiento eléctrico en la región.
