Guardacostas de EE.UU. interceptan tanquero vinculado a Cuba en aguas del Caribe tras sospechoso cambio de rumbo
El Servicio de Guardacostas de Estados Unidos interceptó este viernes al tanquero Ocean Mariner (IMO: 9328340) en aguas del Caribe, aproximadamente a 16 millas náuticas al sur de Les Cayes, Haití, según revelan datos de seguimiento marítimo de la plataforma VesselFinder.

Imagen/VesselFinder
El buque, un quimiquero-petrolero de 127 metros de eslora y 12.983 toneladas de peso muerto, navega bajo bandera de Liberia y fue construido en 2007. Su último puerto de salida registrado es Barranquilla, Colombia, el pasado 5 de febrero a las 19:28 UTC, con destino declarado como «Caribbean for order» y llegada estimada para el 15 de febrero.
Una maniobra que despertó sospechas
Los datos de trayectoria revelan que el Ocean Mariner, tras salir de Colombia, se dirigió hacia el noreste e ingresó en el corredor marítimo del Paso de los Vientos, entre Cuba y Haití. En esa zona realizó un cambio de rumbo antes de continuar su navegación hacia el sur de Haití, donde fue finalmente interceptado.

Imagen/Cibercuba
En la misma área opera el cutter CG STONE (MMSI: 338848000), un buque de ley de la Guardia Costera estadounidense que había zarpado de Ponce, Puerto Rico, el pasado 10 de febrero, lo que sugiere un posible dispositivo de vigilancia coordinado.
Al momento del último reporte (13 de febrero, 09:32 UTC), el tanquero navegaba a 6,2 nudos con rumbo 107° y un calado de 8,3 metros. Hasta ahora no se ha emitido ningún comunicado oficial que detalle la naturaleza de la inspeción ni el estatus del buque.
Un buque clave en los suministros energéticos a Cuba
El Ocean Mariner tiene un historial particularmente sensible: fue el último buque que logró introducir petróleo en Cuba. El pasado 9 de enero arribó al puerto de La Habana con 86.000 barriles de combustible procedentes de México, en un intento por aliviar la grave crisis energética que azota la isla, con apagones que han llegado a extenderse hasta 20 horas diarias.
Sus escalas recientes incluyen los puertos cubanos de La Habana y Matanzas, los mexicanos de Pajaritos y Coatzacoalcos, y ahora Barranquilla, Colombia. Cuba depende cada vez más de importaciones de combustible tras el colapso del suministro venezolano, su histórico proveedor.
Un contexto de máxima presión
La interceptación ocurre en un momento de máxima tensión, con Estados Unidos intensificando la presión sobre las rutas energéticas hacia la isla. La administración Trump ha endurecido el cerco prometiendo aranceles a cualquier nación que envíe combustible a Cuba, en una estrategia que busca estrangular económicamente al régimen.
Se espera que en las próximas horas las autoridades estadounidenses ofrezcan información oficial sobre el estatus del buque, la naturaleza de la operación en curso y si se ha detectado o no combustible de posible origen venezolano o mexicano a bordo. El incidente añade un nuevo capítulo a la creciente confrontación marítima en el Caribe y a la batalla por controlar los flujos energéticos hacia la isla.
