Etecsa anuncia habilitación de roaming internacional, pero en dólares y para unos pocos.

Captura de pantalla portal de etecsa
La Empresa de Telecomunicaciones de Cuba (ETECSA) anunció la próxima habilitación del servicio de itinerancia internacional o roaming de salida para clientes de telefonía móvil prepago, una medida que, lejos de representar un avance inclusivo, vuelve a poner en evidencia la creciente dolarización de los servicios básicos y la profunda brecha social que atraviesa la isla.
A partir del 1 de marzo de 2026, los usuarios podrán acceder a estos planes únicamente a través de distribuidores internacionales y oficinas que comercializan en dólares estadounidenses, lo que limita de forma drástica el acceso a la mayoría de los cubanos, cuyos ingresos se perciben en moneda nacional y resultan claramente insuficientes para cubrir servicios valorados en divisas.
Etecsa anuncia habilitación de roaming internacional, pero en dólares y para unos pocos.

Foto del Directorio Cubano
Más divisas, menos acceso
Aunque la empresa asegura que esta nueva opción permitirá mantener activa la línea cubana en el extranjero, realizar y recibir llamadas, enviar mensajes de texto, acceder a internet móvil y operar Transfermóvil sin costos adicionales, la realidad es que el público objetivo queda reducido a un segmento muy específico de la población: quienes reciben remesas, viajan con frecuencia o cuentan con ingresos en moneda dura.
Para el resto de los ciudadanos, esta oferta resulta tan distante como inalcanzable, reforzando la percepción de que los servicios de mayor calidad quedan reservados para una élite económica.
Una estrategia que consolida la desigualdad
La decisión de comercializar este servicio exclusivamente en dólares se suma a una larga lista de medidas que consolidan un modelo económico excluyente.
En un contexto marcado por la inflación, la escasez de productos básicos y la pérdida acelerada del poder adquisitivo, la promoción de planes en divisas no hace más que profundizar las desigualdades existentes.
Mientras miles de cubanos luchan por mantener activa su línea móvil dentro del propio país, ETECSA prioriza servicios diseñados para captar moneda extranjera.
Tecnología convertida en privilegio
En lugar de apostar por una mejora real y accesible de las telecomunicaciones nacionales, la empresa continúa avanzando hacia un esquema donde la conectividad moderna se convierte en un privilegio.
La precariedad de la infraestructura, los constantes fallos de conexión y las tarifas elevadas contrastan con la oferta de servicios premium en dólares, alimentando el malestar social y la sensación de abandono.
Lejos de democratizar el acceso a la tecnología, la introducción del roaming internacional en divisas refuerza un sistema que margina a la mayoría.
En un país donde la comunicación debería ser un derecho esencial, estas políticas terminan convirtiéndola en un lujo, ampliando una brecha social que no deja de crecer y que impacta directamente en la calidad de vida de millones de cubanos.
