España logra la extradición de Martiño Ramos: el profesor fugitivo condenado por violar a una menor fue deportado desde Cuba

Imagen/ Redes Sociales
El ciudadano gallego, condenado a 13 años y medio de prisión por abusos sexuales reiterados y prácticas sádicas contra una alumna, fue trasladado este miércoles a Madrid tras meses de complejas negociaciones diplomáticas con el régimen de la isla, que habitualmente funciona como un «santuario» para evadir la justicia .
Martiño Ramos Soto, un exprofesor de educación infantil y primaria que estaba en la lista de los diez fugitivos más buscados de España, fue extraditado este miércoles a su país después de permanecer escondido en La Habana durante aproximadamente cuatro meses
El condenado, que se fugó en julio de 2025 antes de que le fuera notificada su sentencia firme, fue detenido en la capital cubana en noviembre pasado . Finalmente, accedió voluntariamente al traslado y abordó un avión con destino a Madrid, bajo custodia de las autoridades policiales .
El historial criminal del fugitivo
Según los informes judiciales, Ramos Soto fue condenado por la Audiencia Provincial de Ourense por abusar sexualmente de manera continuada a una alumna de 12 años, aprovechando su posición como docente y figura de confianza .
Los abusos se prolongaron durante cuatro años, hasta que la víctima cumplió los 16. Las pesquisas revelaron que el acusado contactó con la menor a través de redes sociales. Además de las agresiones, el individuo la sometió a «prácticas sádicas» y, en una ocasión, la golpeó y abandonó en el monte .
La sentencia, emitida en julio de 2025 e incluye una pena de 13 años y medio de prisión, una inhabilitación para trabajar con menores durante casi 15 años, una orden de alejamiento, una indemnización a la víctima y libertad vigilada posterior .
El laberinto burocrático de Cuba
Ramos Soto huyó de España pasando primero por Portugal, luego Brasil, después Perú y, finalmente, recaló en Cuba, un destino donde creyó estar a salvo debido a la ausencia de un tratado de extradición bilateral con Madrid y a que en “la isla hay impunidad para los delincuentes internacionales”, como suele denunciar la oposición interna .
En La Habana, el fugitivo se reinventó como fotógrafo bajo la identidad falsa de «Martín Soto», tratando de integrarse en la escena cultural de la capital y manteniendo cierta actividad en redes sociales . Con todo, la Policía Nacional Revolucionaria de Cuba conocía su presencia en el país. Si bien las autoridades cubanas estuvieron meses vigilándolo, no procedieron al arresto inmediato, lo que generó sospechas de que el convicto habría contado con algún tipo de apoyo en la isla .
Aunque no existe un convenio bilateral vigente, los gobiernos de Cuba y España mantienen conversaciones formales. Estas gestiones fueron intensificándose desde que el gallego fue incluido en la lista de «alta peligrosidad» del Ministerio del Interior español . Mientras el régimen de Díaz-Canel tarda meses en extraditar a un prófugo de la justicia, la impunidad en la isla para este tipo de delincuentes sigue siendo un problema señalado internacionalmente . Organizaciones y la comunidad española en la isla denuncian que La Habana es un «santuario» de criminales.
