El peso del código y la resaca del hambre: 15 años de prisión por un caballo en Las Tunas

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La Sala Primera de lo Penal del Tribunal Provincial Popular de Las Tunas impuso la pena máxima de 15 años de privación de libertad a un hombre multirreincidente que intentó apoderarse de un equino en la Vaquería 22 del poblado de Yariguá, municipio cabecera de la provincia, y amenazó de muerte a sus propietarios al ser sorprendido . La condena, dictada en un juicio «ejemplarizante» por el delito de robo con violencia e intimidación, evidencia no solo la mano dura del sistema penal cubano hacia la reincidencia, sino también la extrema vulnerabilidad de la propiedad privada en un contexto de crisis alimentaria y económica donde un animal de tiro puede representar la diferencia entre la subsistencia y la inanición .
El derecho a tener un sustento en Cuba está blindado por el acero del Código Penal. Este jueves, la Sala Primera de lo Penal del Tribunal Provincial Popular de Las Tunas dictó una sentencia que ha escalado a nivel nacional: 15 años de prisión efectiva contra un hombre que intentó robar un caballo y, al ser sorprendido por los dueños, los amenazó de muerte .
El juicio, correspondiente a la causa número 47 de 2026, fue calificado por las autoridades como «oral, público y ejemplarizante». El tribunal encontró probado que el acusado intentaba apropiarse del equino en el lugar conocido como Vaquería 22, en Yariguá, cuando fue interceptado por los propietarios, a quienes amenazó con hacerles daño físico para consumar el hurto .
La agravante que selló la condena a 15 años (el tope máximo del rango penal que oscila entre 7 y 15 años para este tipo de delitos) no fue solo la violencia, sino la condición de multirreincidencia del acusado .
«Atendiendo a que el acusado es multirreincidente en la comisión de delitos, al constarle varios antecedentes penales y que, precisamente, al incurrir en este hecho se encontraba cumpliendo sanción bajo el beneficio de permiso de salida al hogar, le impuso la pena de 15 años de privación de libertad», detalló el tribunal en su comunicado oficial .
Además de la pena principal, el hombre fue condenado a las sanciones accesorias de privación de los derechos públicos y prohibición de solicitar pasaporte o salir del territorio nacional durante el cumplimiento de la condena, conforme a los artículos 42.1 y 59 del Código Penal .
⚖️ La «Tolerancia Cero» y la estadística del hambre
Este fallo no es un hecho aislado, sino una pieza más de la política de «tolerancia cero» del régimen de Miguel Díaz-Canel, agravada por la crisis alimentaria más severa en tres décadas . Dado que la escasez de alimentos ha llevado al límite a la población rural y campesina, el gobierno ha respondido con una judicialización masiva de los delitos contra el ganado.
Datos alarmantes del contexto:
· En 2024, más de 1,600 cubanos fueron sancionados por conductas asociadas al sacrificio ilegal de ganado y tráfico de sus carnes. De estos, el 90% recibió penas privativas de libertad .
· Las Tunas ha sido identificada como la provincia con mayor incidencia en robo y sacrificio de ganado mayor en Cuba (hasta mayo de 2024) .
Mientras el gobierno pierde el control de las redes eléctricas, las colas de alimentos se extienden por kilómetros y la inflación devora los salarios, el Palacio de Justicia de Las Tunas responde con un mazo de hierro: 15 años de reclusión por intentar llevarse un animal de carga en una provincia donde el hambre es un fantasma cotidiano.
La legislación cubana es implacable con la reincidencia. El Código Penal estipula que el reincidente no tiene derecho a la pena en suspenso y puede ver su condena incrementada en un 50% . Los artículos 42.1 y 59, citados en la sentencia, establecen penas accesorias adicionales que restringen derechos durante el cumplimiento de la condena .
⚖️ Justicia de doble rasero: 15 años por un caballo vs. impunidad para los corruptos
La sentencia por el robo del caballo contrasta de forma sangrante con la impunidad de otros sectores. Mientras este hombre recibía la pena máxima (el techo de 15 años), las recientes purgas por corrupción dentro de las empresas estatales agropecuarias han terminado, en el mejor de los casos, en suspensiones temporales o en multas que no superan los pocos miles de pesos.
El propio gobierno reconoce que el delito se ha enquistado dentro de las instituciones, donde los autores conocen las vulnerabilidades del sistema . Pero los grandes peces casi nunca llegan a sentarse en el banquillo de Las Tunas.
⚖️ El derecho a la defensa y el ocaso del «Garantismo»
El Tribunal precisó que en el proceso se cumplieron las garantías procesales establecidas y que tanto el acusado como la Fiscalía tienen derecho a interponer recurso de casación ante el Tribunal Supremo Popular . No obstante, los analistas legales señalan que, en un escenario de «guerra contra el robo de ganado», las posibilidades de una reducción de pena son mínimas.
En 2025, un tribunal de Guantánamo impuso solo tres años de prisión por el robo de dos caballos . Pero en Las Tunas, el mensaje ha sido diferente. Los jueces han castigado no el valor material del equino, sino el valor simbólico de la propiedad en una economía de trueque. El caballo, en el oriente cubano, es un bien de capital. Robarlo equivale a condenar a una familia a la pobreza extrema.
La sentencia de 15 años encierra una amarga paradoja en una isla devastada por la inflación y los cortes de luz de hasta 20 horas diarias. El tribunal cumplió su función. El código penal fue aplicado en todo su rigor. Pero ni la reclusión más larga logrará detener el hambre que empuja a los desesperados a buscar un bocado de carne, aunque sea bajo el filo de la amenaza y la sombra de una celda.
