Justicia a ocho años: condenan a Global Air en México por el accidente de La Habana que dejó 112 víctimas

Imagen/ EFE
La única sobreviviente del siniestro, Mailén Díaz Almaguer, recibió la noticia como un rayo de esperanza tras casi ocho años de sufrimiento, mientras la sentencia abre una vía para que las familias cubanas reclamen justicia.
Ocho años después de que el vuelo chárter de Cubana de Aviación se desplomara minutos después de despegar del aeropuerto José Martí, un tribunal mexicano ha dictado una condena histórica contra la aerolínea Global Air (Aerolíneas Damojh). La compañía, contratada por el régimen cubano para operar el fatídico vuelo entre La Habana y Holguín, ha sido declarada responsable de las muertes de 112 personas y de las graves secuelas que sufre la única sobreviviente, la joven holguinera Mailén Díaz Almaguer .
La noticia, que ha recorrido el mundo y ha sido recibida con una mezcla de alivio y esperanza por las familias de las víctimas, se basa en un fallo que responsabiliza directamente a la empresa por operar una aeronave en condiciones absolutamente inseguras, ignorando incluso una prohibición explícita de vuelo .
“Que JUSTICIA sea la palabra”
La alegría y la esperanza se reflejan en las palabras de Mailén Díaz Almaguer, quien hoy tiene 27 años y arrastra gravísimas secuelas físicas desde aquel 18 de mayo de 2018. “Que JUSTICIA sea la palabra que honre el próximo 18 de mayo después de ocho años de tanto sufrimiento e incertidumbre”, escribió la joven en su cuenta de Facebook, dando voz a un clamor que comparten decenas de familias cubanas.
Para ellas, esta sentencia representa la primera luz al final de un túnel de años de silencio y desidia oficial.
Una aerolínea que volaba «sin radar» y con tripulación acostumbrada al peligro
La condena de la jueza federal no fue una decisión tomada a la ligera. El veredicto se sustenta en una serie de evidencias escalofriantes que salieron a la luz durante el proceso, demostrando que el accidente no fue una fatalidad, sino el resultado de una gestión empresarial negligente y criminal.
Samuel González Ruiz, abogado de las familias afectadas, detalló al tribunal las irregularidades descubiertas: los registros de mantenimiento del Boeing 737-200 fueron falsificados, y la aeronave operaba a pesar de que existía una clara prohibición de vuelo . Este último punto fue determinante para establecer la responsabilidad penal y civil de la compañía.
La sentencia también recoge el testimonio estremecedor de exempleados de Global Air, quienes afirmaron que el siniestro “era algo anunciado”. Una ex sobrecargo, Myrna Díaz, relató cómo la aviónica fallaba constantemente. “En el 80% de los viajes carecíamos de algo. Llegamos a volar sin radar y alguna vez no quiso bajar el tren de aterrizaje. Te llegas a acostumbrar; nos volvimos amantes del peligro”, declaró, retratando una cultura de negligencia que finalmente cobró 112 vidas.
Un fallo condenatorio en cifras
La sentencia, que aún puede ser apelada por la defensa de Global Air, ha establecido una indemnización millonaria. La compañía deberá pagar un total de 7,12 millones de dólares (124,2 millones de pesos mexicanos) a las familias de los cuatro tripulantes mexicanos que fallecieron en el siniestro .
La distribución del monto es la siguiente para cada uno de los cuatro grupos familiares:
· Daño moral: 1,5 millones de dólares.
· Daño patrimonial: Casi 270,000 dólares.
· Total por familia: Aproximadamente 1,7 millones de dólares .
Además, la aerolínea condenada deberá pagar un recargo del 9% de intereses anuales una vez que la sentencia sea firme.
El silencio de La Habana y un futuro de reclamos
Mientras la justicia mexicana avanza, la responsabilidad del régimen cubano sigue en el aire. Las familias de las 112 víctimas, la mayoría cubanas, llevan ocho años esperando una respuesta de las autoridades de la isla, que hasta la fecha no han ofrecido una indemnización acorde a los estándares internacionales .
Sin embargo, el abogado Samuel González Ruiz ha sido claro: esta condena contra Global Air es una pieza clave que abre la puerta a una demanda colectiva mucho más amplia. El objetivo ahora es lograr una compensación para los familiares de los pasajeros cubanos fallecidos y para la propia Mailén Díaz, utilizando el precedente sentado por la justicia mexicana .
“La existencia de un daño se tiene por acreditado”, señala la sentencia, en una frase que resuena como un bálsamo para quienes llevan casi una década en la incertidumbre. Ahora, armados con esta resolución, las familias cubanas se preparan para enfrentar el siguiente reto: que el régimen de Díaz-Canel, que permitió que un avión en pésimas condiciones surcara su cielo, también sea llevado ante los estrados de la justicia internacional.
