Adolescente atropellado por una pipa en Santiago de Cuba evoluciona, pero mantiene secuelas neurológicas

Imagen: Facebook/Yosmany Mayeta Labrada
El joven santiaguero Héctor Javier Zaldívar Ramos, de 17 años, continúa hospitalizado en el Hospital Infantil Sur “La Colonia Española”, donde recibe atención médica especializada tras haber sido atropellado por una pipa en el Reparto Cuabita.
Según lo reportado por el comunicador independiente Yosmany Mayeta Labrada, aunque su recuperación avanza de forma lenta, persisten secuelas neurológicas significativas que afectan su movilidad y el habla.
Según informaron familiares del adolescente, Héctor Javier aún no puede caminar con normalidad y presenta dificultades para comunicarse, consecuencias atribuidas al fuerte golpe craneal sufrido durante el accidente.
Tal parece que los golpes le han afectado”, comentó un allegado, al describir la delicada situación del joven.
Los médicos que lo atienden diagnosticaron fractura craneal, por lo que recomiendan reposo absoluto, vigilancia constante y seguimiento neurológico estricto. Cualquier exceso de actividad o estrés podría comprometer el proceso de recuperación, que se mantiene bajo observación continua.

Imagen: Facebook/Yosmany Mayeta Labrada
El accidente ocurrió cuando una pipa perdió el control y arrolló a 2 jóvenes que se dirigían a una fiesta callejera en la zona. Desde ese día, la familia de Héctor Javier se mantiene acompañándolo y agradece el apoyo solidario que han recibido por parte de la comunidad.
Adolescente atropellado por una pipa en Santiago de Cuba evoluciona, pero mantiene secuelas neurológicas

Imagen: Facebook/Yosmany Mayeta Labrada
Pese a la lenta evolución, sus allegados se muestran esperanzados.
Lo importante es que está vivo y sigue luchando”, expresó un familiar cercano.
La prioridad, aseguran, es su estabilidad, descanso y el seguimiento médico especializado para prevenir complicaciones.
En Santiago de Cuba, crece el llamado a reforzar la prudencia y responsabilidad en la vía pública, con el objetivo de evitar tragedias de este tipo. La comunidad permanece atenta a la recuperación del adolescente, símbolo hoy de resistencia y esperanza familiar.
