Una alianza inesperada con implicancias globales
En una movida que ha sorprendido tanto a analistas internacionales como a la opinión pública local, el presidente de Argentina, Javier Milei, confirmó este sábado 17 de enero de 2026 que ha recibido una invitación formal del expresidente estadounidense Donald Trump para que Argentina se integre como miembro fundador de la Junta de Paz para Gaza, un organismo impulsado por el magnate republicano con el objetivo de garantizar la seguridad, estabilidad y reconstrucción del enclave palestino tras años de conflicto.
La noticia fue anunciada por el propio mandatario argentino a través de su cuenta oficial en X (antes Twitter), donde publicó una imagen de la carta firmada por Trump y escribió:
“Argentina siempre estará del lado de los países que luchan de frente contra el terrorismo, que defienden la vida y la propiedad, y que promueven la paz y la libertad. Es un honor para nosotros acompañarlos en tamaña responsabilidad”.
¿Qué es la Junta de Paz para Gaza?
Aunque aún no se han divulgado todos los detalles operativos del organismo, fuentes cercanas a la iniciativa indican que la Junta de Paz para Gaza fue concebida por Trump como parte de su estrategia post-presidencial para mantener influencia en la política exterior estadounidense y en el escenario global.
El proyecto busca coordinar esfuerzos entre naciones aliadas para:
– Supervisar la desmilitarización de grupos armados en la Franja de Gaza.
– Facilitar la reconstrucción de infraestructura civil.
– Garantizar el acceso humanitario sin interferencias políticas.
– Promover una gobernanza transitoria que prepare el terreno para soluciones duraderas.
Según trascendió, otros países ya habrían aceptado participar, entre ellos algunos aliados tradicionales de EE.UU. en Medio Oriente y Europa, aunque Argentina sería el primer país sudamericano en integrarse como miembro fundador.
La postura de Milei y su giro en política exterior

Captura de pantalla
Esta decisión marca un nuevo hito en la política exterior del gobierno de Javier Milei, quien desde su asunción en diciembre de 2023 ha priorizado alianzas con líderes de corte liberal-conservador y ha reforzado vínculos con Estados Unidos, Israel y otros actores alineados con su visión ideológica.
La adhesión a la Junta de Paz para Gaza refuerza su discurso de “lucha contra el terrorismo” y su apoyo explícito a Israel, una postura que ha generado tanto elogios como críticas dentro del espectro político argentino. Organizaciones de derechos humanos y sectores progresistas han expresado preocupación por la posible instrumentalización de la iniciativa con fines geopolíticos, mientras que sus simpatizantes celebran lo que consideran un rol más activo de Argentina en asuntos globales.
Reacciones y desafíos pendientes
A nivel internacional, la propuesta de Trump ha sido recibida con escepticismo por algunos gobiernos europeos y organismos multilaterales, que cuestionan la legitimidad de un organismo liderado por un exmandatario sin respaldo formal de las Naciones Unidas o la Unión Europea.
No obstante, desde la Casa Blanca —actualmente ocupada por el presidente demócrata— no se han emitido declaraciones oficiales al respecto, lo que sugiere cierta distancia institucional con la iniciativa de Trump.
En Argentina, la oposición parlamentaria ha solicitado una sesión especial en el Congreso para debatir los alcances de la participación nacional en este organismo. Legisladores del Frente de Todos y de sectores de izquierda advierten sobre los riesgos de involucrar al país en conflictos regionales complejos sin un marco legal claro ni consenso nacional.
¿Qué sigue para Argentina?

EFE
Si bien la confirmación de Milei es un paso simbólico importante, la participación efectiva de Argentina dependerá de la definición de roles concretos, aportes logísticos o financieros, y posiblemente del envío de observadores o expertos en seguridad y reconstrucción.
El Ministerio de Relaciones Exteriores aún no ha brindado detalles técnicos, pero se espera que en los próximos días se convoque a una conferencia de prensa para ampliar la información.
Lo que sí está claro es que esta decisión posiciona a Argentina en un escenario diplomático inusual para su historia reciente: no como mero observador, sino como actor activo en uno de los conflictos más sensibles del planeta. Y aunque el camino está lleno de incertidumbres, el gesto de Milei podría marcar un antes y un después en la inserción internacional del país bajo su gobierno.
