USCIS podrá arrestar y ordenar deportaciones rápidas ante casos de fraude migratorio

Screenshot: USCIS
El Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS) ha anunciado un cambio significativo en su rol dentro del sistema migratorio estadounidense. Tradicionalmente dedicado a procesar solicitudes de residencia y otros beneficios migratorios, USCIS ahora contará con nuevas facultades que le permitirán investigar, arrestar y ordenar deportaciones en casos relacionados con fraude migratorio, como matrimonios falsos y uso indebido de visas.
Esta medida forma parte de una estrategia impulsada por el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), bajo la dirección de la secretaria Kristi Noem, que busca reforzar la integridad del sistema de inmigración estadounidense. La normativa fue publicada oficialmente esta semana y establece un marco para que USCIS actúe de forma más directa en la aplicación de la ley migratoria.
Mayor capacidad para combatir fraudes como matrimonios de conveniencia

En marzo, USCIS lanzó una campaña en redes sociales para advertir sobre las graves consecuencias legales del fraude matrimonial para obtener beneficios migratorios. «El fraude matrimonial perjudica la fiabilidad de nuestro sistema migratorio», explicó la agencia, que recordó que casarse únicamente para obtener residencia puede derivar en arrestos, multas y deportación.
Con estas nuevas facultades, los agentes de USCIS estarán autorizados a realizar investigaciones profundas, ejecutar arrestos y liderar procesos judiciales en estos casos que antes dependían principalmente de otras agencias federales.
USCIS podrá arrestar y ordenar deportaciones rápidas ante casos de fraude migratorio: Coordinación con ICE y otras agencias de seguridad nacional

El director de USCIS, Joseph B. Edlow, afirmó que esta ampliación de poderes fortalecerá la misión de la agencia de proteger la integridad del sistema migratorio. Edlow destacó que la cooperación con otras entidades, como Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y la Oficina de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI), será más estrecha y coordinada.
La idea es que USCIS enfoca su acción en fraudes y violaciones administrativas, mientras que ICE y la Oficina de Ejecución y Remoción (ERO) continúan centrados en delitos transnacionales y deportaciones de inmigrantes indocumentados.
Deportaciones más rápidas y eficiencia en procesos
Uno de los cambios más relevantes en la nueva regla es que el director de USCIS tendrá la autoridad para ordenar deportaciones rápidas en casos de fraude comprobado. Esto reducirá la dependencia de transferir todos los casos a ICE, acelerando el proceso y aliviando la acumulación de expedientes.
Según el comunicado oficial, esta medida permitirá combatir con mayor eficacia el uso fraudulento del sistema migratorio por extranjeros que intentan aprovecharse de él.
Inversión en personal especializado
USCIS también informó que planea reclutar más personal especializado en investigación y aplicación de la ley para implementar este nuevo enfoque. La regla será publicada en el Registro Federal el 5 de septiembre y entrará en vigor 30 días después.
Con estas reformas, USCIS refuerza su compromiso para combatir el fraude migratorio y garantizar que el sistema de inmigración de Estados Unidos sea más justo y eficiente. Esta iniciativa apunta a proteger la integridad migratoria y evitar abusos, beneficiando a quienes buscan legalmente residir en el país.
Sin embargo, estos ajustes representan un futuro desalentador para muchos migrantes de distintas nacionalidades, que sin antecedentes penales recurren a varias estrategias como el matrimonio con ciudadanos estadounidenses para legalizar su status en el país norteamericano. ¿Serán estas medidas lo que necesita la administración Trump para potenciar su política migratoria? ¿O son una muestra más de abuso de poder, invasión a la privacidad y a las libertades individuales de los migrantes, residentes y ciudadanos norteamericanos ya establecidos? Desde Infoflash Mundo fomentamos el debate respetuoso y daremos lectura a sus comentarios. Finalmente el tiempo, como siempre tendrá la última palabra.
