“Un selfie con Fidel Castro”: la campaña más surrealista del PCC para lavar la imagen del dictador

Imagen/ Cibercuba
En medio de la peor crisis económica y social de las últimas décadas, el Partido Comunista de Cuba recurre a la inteligencia artificial para que los cubanos se tomen fotos con un líder muerto. La iniciativa, que forma parte del Coloquio Internacional Patria, ha sido recibida con escepticismo y burlas por una población que apenas puede pagar la conexión a internet.
Mientras los apagones superan las 20 horas diarias, la gasolina alcanza los 6,000 pesos por litro en el mercado negro y las protestas se suceden en varias provincias, el Partido Comunista de Cuba ha encontrado la solución a sus problemas de imagen: un selfie con Fidel Castro. Pero no cualquier selfie. Uno con inteligencia artificial, donde el dictador fallecido en 2016 “resucita” para posar junto a los militantes más fieles .
La surrealista iniciativa fue presentada durante el V Coloquio Internacional Patria, celebrado en La Habana del 16 al 18 de abril, un evento que reunió a más de 500 participantes de más de veinte países para conmemorar el centenario del natalicio de Castro y el 65 aniversario de la victoria de Playa Girón . La actividad fue organizada por la Unión de Periodistas de Cuba, la Casa de las Américas y el capítulo cubano de la Red de Redes en Defensa de la Humanidad, parte de una “plataforma global de propaganda contra las mentiras sobre Cuba” .
El “selfie revolucionario” que nació en el espacio
El artífice de la ocurrencia fue el canal ruso RT en Español, uno de los principales voceros de la desinformación del Kremlin en la región. Oliver Zamora Oria, corresponsal de RT en La Habana, explicó que la idea no es nueva: se trata de un proyecto que ya habían implementado con el cosmonauta Yuri Gagarin, invitando a los rusos a tomarse selfies desde la estación espacial Baikonur .
Adaptar la tecnología a la figura de Castro no fue sencillo. Según Zamora, el proceso fue “laborioso debido a las condiciones tecnológicas, el tema del internet y el software” . En un país donde la conexión a internet es cara, lenta y muchas veces inexistente, la ironía del “selfie revolucionario” no pasó desapercibida para los cubanos.
La pantalla con inteligencia artificial muestra a un joven Fidel Castro, de aquellos años de la Sierra Maestra, invitando a los visitantes a posar junto a él. El resultado es una fotografía que, según los organizadores, busca que los cubanos “defiendan, conozcan y amen al dictador” . Pero para muchos, no es más que un intento desesperado de mantener vivo un culto a la personalidad que ya caducó.
El acto que precedió al ridículo
El mismo 16 de abril, Díaz-Canel encabezó un acto político en el Memorial José Martí para conmemorar la fundación del Partido Comunista de Cuba, que según la versión oficial ocurrió el 16 de abril de 1961, cuando el pueblo salió a defender el socialismo en las arenas de Playa Girón .
El discurso oficial, como es habitual, recurrió a la épica de la resistencia. Jorge Luis Broche Lorenzo, miembro del Secretariado del Comité Central, recordó que aquel abril de 1961, “obreros, campesinos y estudiantes, sin uniforme ni entrenamiento, empuñaron fusiles, machetes o su propio pecho, y en menos de 72 horas aprendieron a defender la Patria” . La moraleja: “Todos defenderán la Patria” ante las nuevas amenazas del imperio .
En el acto también se reconoció a “cuadros y trabajadores del Partido que cumplen años de labor ininterrumpida”, con un mensaje que parece salido de otra época: “El Partido es disciplina, es compromiso ante cualquier tarea, por insignificante que sea” . Bárbara Lidia García Martínez, con 40 años de militancia, declaró sin ironía aparente: “Yo no concibo la vida si no es trabajando en el Partido” .
El contraste entre el discurso y la realidad
Mientras los funcionarios del Partido recibían reconocimientos y se tomaban selfies con un Fidel virtual, la realidad de los cubanos de a pie era muy distinta. El país enfrenta su peor crisis energética en décadas, con apagones de hasta 20 horas diarios y una inflación desbocada que ha hecho que los salarios apenas alcancen para sobrevivir.
Las protestas, que comenzaron el 6 de marzo, se han extendido por varias provincias. En Morón, Ciego de Ávila, manifestantes incendiaron la sede del Partido Comunista y un adolescente de 15 años, Kevin Samuel Echeverría, resultó herido de bala. Al menos 50 personas han sido detenidas, incluidos varios menores de edad, acusados de delitos como “sabotaje” y “desacato”.
En este contexto, la imagen de altos funcionarios posando frente a una pantalla con Fidel Castro no ha hecho más que aumentar el escepticismo popular. “Mientras ellos se toman fotos con el Comandante muerto, nosotros nos morimos de hambre”, fue uno de los comentarios más repetidos en redes sociales.
El culto a la personalidad en la era digital
El selfie con Fidel Castro es el último intento del régimen por mantener vivo el culto a la personalidad del dictador, una figura que, a casi diez años de su muerte, sigue siendo utilizada como pegamento ideológico para sostener un sistema que se desmorona.
En los actos oficiales, los discursos insisten en la “unidad” y la “resistencia”. El Partido, según sus portavoces, es “la fuerza política dirigente superior de la sociedad y del Estado”, como establece la Constitución de 2019 . Pero para millones de cubanos, esas palabras suenan a vacío.
El propio Díaz-Canel, en su discurso del jueves, advirtió sobre la posibilidad de una “agresión militar” por parte de Estados Unidos. “No la queremos, pero es nuestro deber prepararnos para evitarla y, si fuera inevitable, ganarla”, afirmó. Horas después, un dron espía MQ-4C Triton sobrevolaba el territorio cubano durante más de doce horas.
¿Propaganda o desconexión total?
La campaña del selfie con Fidel Castro refleja la desconexión total entre la cúpula del Partido y la realidad que vive el pueblo cubano. Mientras los funcionarios se entretienen con inteligencias artificiales y discursos épicos, los ciudadanos enfrentan apagones, escasez de alimentos y una represión que no da tregua.
El Coloquio Patria, que se extiende hasta hoy, ha reunido a más de 500 participantes de más de veinte países, todos ellos dispuestos a defender la “verdad” de Cuba frente a las “mentiras” del imperio . Pero la verdadera mentira, para muchos cubanos, es que un régimen que no puede garantizar lo básico pretenda resolver sus problemas de imagen con selfies de un muerto.
Como escribió un usuario en redes sociales: “Fidel no necesita selfies. Necesitamos luz, comida y libertad. Eso no lo da ninguna inteligencia artificial”.
