Trump elogia a Messi en la Casa Blanca y, acto seguido, amenaza a Cuba: ‘Será cuestión de tiempo’

Imagen/ Martí Noticias
El presidente de Estados Unidos mezcló la celebración deportiva con duras declaraciones geopolíticas: mientras comparaba a Messi con Pelé y elogiaba al astro argentino, sentenció ante los hermanos Mas —propietarios del club e hijos de un histórico líder del exilio cubano— que la isla «será solo cuestión de tiempo»
La Casa Blanca fue escenario este jueves de una jornada que pocos olvidarán. Por primera vez en la historia, un presidente de Estados Unidos recibió a un equipo de la Major League Soccer (MLS) para celebrar un título de liga. El invitado fue el Inter Miami, campeón de la MLS Cup 2025, y el protagonista indiscutible, Lionel Messi. Pero lo que debía ser un acto protocolar de reconocimiento deportivo se convirtió en una plataforma desde la cual Donald Trump lanzó advertencias sobre Irán y, especialmente, sobre Cuba .
«Tengo el distinguido privilegio que ningún presidente de Estados Unidos ha tenido de dar la bienvenida a la Casa Blanca a Leo Messi», declaró Trump al inicio de su discurso, con toda la plantilla del Inter Miami detrás suyo y el astro argentino pegado a su derecha. El mandatario confesó que su hijo Barron, gran admirador del futbolista, le había puesto en situación, aunque bromeó que tenía «muchas cosas entre manos»
El deporte como escenario: Messi, Pelé y la conquista de la MLS
Trump dedicó varios minutos a elogiar la trayectoria de Messi y su impacto en el fútbol estadounidense. Recordó haber visto jugar a Pelé en el New York Cosmos durante la década de 1970 y lanzó una comparación directa: «Vi jugar a Pelé, todo empezó con Pelé. ¿Quién es mejor, Pelé o Messi? Estoy de acuerdo, creo que Messi es mejor, pero Pelé era muy bueno» .
El presidente destacó la presión que enfrentó el argentino desde su llegada a Estados Unidos en 2023 y cómo respondió con títulos. «Leo, llegaste y ganaste, y eso es algo muy difícil de hacer, muy, muy inusual y, francamente, hay mucha más presión sobre ti de la que cualquiera se imaginaría, porque se esperaba que ganaras, pero casi nadie gana», expresó Trump .
El mandatario también comparó a Messi con Cristiano Ronaldo, a quien recibió en noviembre pasado durante una cena de gala para el príncipe heredero saudí Mohammed Bin Salman. «Cristiano es genial, y tú también lo eres, por jugar contra grandes campeones, grandes atletas de ese deporte», afirmó .
El giro geopolítico: Irán y las amenazas a Cuba
Pero el tono del evento cambió drásticamente cuando Trump, tras los elogios deportivos, abordó la situación internacional. Comenzó con un parte de guerra sobre el conflicto con Irán: «El ejército de Estados Unidos, junto con los maravillosos socios israelíes, sigue destruyendo totalmente al enemigo, mucho antes de lo previsto. Estamos destruyendo más misiles y drones cada hora. Su armada ha desaparecido, 24 barcos en tres días. No tienen fuerza aérea, no tienen defensa aérea, todos sus aviones han sido destruidos» .
Sin embargo, lo más significativo para el público cubano fueron las palabras dirigidas a la isla. Trump se volvió hacia los hermanos Jorge y José Mas, propietarios del Inter Miami e hijos de Jorge Mas Canosa, histórico líder del exilio cubano en Estados Unidos, y lanzó una advertencia directa: «Lo que está pasando con Cuba es asombroso. Creemos que queremos terminar con esto primero (Irán), pero será solo cuestión de tiempo antes de que tú y mucha gente increíble regresen a Cuba. Ojalá no se queden. Los queremos de vuelta. No queremos perderlos» .
En otro momento, Trump ordenó explícitamente al secretario de Estado, Marco Rubio, presente en el evento: «Tu próximo proyecto será Cuba. Está esperando, pero terminemos este primero. Podríamos hacerlos todos al mismo tiempo, pero pasan cosas malas» .
El presidente bromeó con los herederos de Mas Canosa acerca de su intención de «esperar un par de semanas» para reunirse nuevamente a celebrar «lo que está sucediendo en Cuba» .
La estrategia de presión: «La guinda del pastel»
Horas antes del acto en la Casa Blanca, Trump había concedido una entrevista a Politico en la que profundizó su postura sobre Cuba. «Durante cincuenta años ha sido la guinda del pastel», declaró al ser preguntado sobre el derrocamiento de las autoridades cubanas. «Obviamente, de otra manera no tendrían este problema. Les cortamos el petróleo, el dinero… todo lo que llegaba de Venezuela, que era su única fuente», presumió .
El republicano aseguró que su administración está en contacto con La Habana y que el gobierno cubano «necesita ayuda». «Cuba quiere llegar a un trato de forma desesperada», afirmó, sugiriendo que el empeoramiento de la situación en la isla es resultado directo de la presión estadounidense, incluyendo el corte del suministro de petróleo venezolano tras la captura de Nicolás Maduro en enero .
Las declaraciones de Trump coinciden con informaciones publicadas recientemente por medios como Axios y Miami Herald sobre supuestos contactos entre Marco Rubio y Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto del expresidente cubano Raúl Castro, aunque desde La Habana han negado sistemáticamente estas versiones .
Una ceremonia de contrastes
El evento en la Casa Blanca estuvo lleno de momentos que reflejaron la personalidad de Trump. Además de las declaraciones políticas, hubo espacio para el humor. Al observar la plantilla del Inter Miami, el presidente se detuvo para destacar al centrocampista argentino Rodrigo De Paul y bromeó: «¿Tienen algún jugador feo? Prefiero a los jugadores feos» . De Paul, visiblemente sonrojado, fue el blanco de la broma.
El copropietario del club, Jorge Mas, aprovechó el escenario para resaltar la dimensión del plantel y el significado de haber concretado el fichaje de Messi. «Está viendo a uno de los mejores equipos del planeta, ahí, justo detrás de nosotros. Me dije a mí mismo lo que muchos creían imposible: vamos a traer al mejor jugador del mundo para que juegue en el Inter Miami. Y hoy, frente a ustedes, tienen al mejor jugador del mundo», presumió .
Como parte del protocolo, Messi entregó a Trump una camiseta personalizada del Inter Miami con el dorsal 47, en alusión al actual mandato del republicano, además de un balón firmado y un reloj de la marca Tudor .
Un Messi silencioso pero sonriente
A lo largo de la ceremonia, Messi permaneció en silencio, sin tomar la palabra, pero visiblemente sonriente y cómodo junto al mandatario. El argentino, que en enero de 2025 fue galardonado con la Medalla Presidencial de la Libertad por el expresidente Joe Biden —ceremonia a la que no pudo asistir por conflictos de agenda—, vivió así su primera visita oficial a la Casa Blanca .
El equipo se encuentra en la zona para disputar un partido contra el DC United en Baltimore este sábado .
El Mundial 2026 en el horizonte
Trump cerró su intervención mirando hacia el futuro: «Tenemos la Copa del Mundo y los Juegos Olímpicos», dijo en relación a la cita deportiva de 2028 en Los Ángeles. El Mundial de este año, coorganizado por Estados Unidos, México y Canadá en 16 ciudades, se celebrará del 11 de junio al 19 de julio y será el primero en contar con 48 equipos. Argentina llega como defensora del título .
La visita se realizó con el telón de fondo de la incertidumbre geopolítica. Irán forma parte del cuadro de 48 selecciones y tiene previsto disputar partidos en el SoFi Stadium de California y en Seattle durante la fase de grupos, lo que añade una capa adicional de complejidad al torneo .
Mientras los jugadores del Inter Miami posaban para las fotos con el presidente, la pregunta que quedó flotando en el aire fue si aquella mezcla de deporte y geopolítica era solo el reflejo de los tiempos que corren o el anticipo de un verano donde el fútbol y las guerras compartirán titulares.
