Tragedia en La Lisa: Madre embarazada con trastornos psiquiátricos asesina a su hija de 1 año.

Una ola de consternación sacude al municipio La Lisa, en La Habana, luego de que una madre embarazada y con antecedentes psiquiátricos fuera señalada como responsable de haber asesinado a su propia hija de un año y ocho meses, según reportó el medio CubaLlama. El hecho se registró en el barrio San Agustín y, según los testigos, la mujer quien se encontraba en la semana 37 de gestación atacó brutalmente a la pequeña, dejándola con múltiples golpes y moretones antes de ocultar el cuerpo, situación que fue descubierta posteriormente por familiares alarmados.
Vecinos del lugar informaron que la madre había manifestado repetidas conductas erráticas y había sido objeto de reportes por problemas de salud mental y presunta adicción. Uno de los residentes comentó que “vivía sola con la niña y nadie acudió a tiempo, no pidieron ayuda y ahora pasó lo peor”. Otro testimonio señaló que los golpes que presentaba la menor eran visibles muchos días antes del fatal desenlace, y que pese a que la comunidad había informado a las autoridades sanitarias y sociales, no se registró intervención alguna.
La versión precisa que la madre fue puesta bajo custodia médica tras el hallazgo, pero no se han divulgado detalles oficiales sobre medidas tomadas por las entidades correspondientes del sistema de salud o de la asistencia a personas con enfermedades mentales. La gravedad del caso ha vuelto a poner de relieve una realidad dolorosa: la desprotección de mujeres embarazadas con trastornos psiquiátricos y de niños que quedan en situación de vulnerabilidad, así como la falta de seguimiento institucional en comunidades de riesgo.
Además, la noticia ha desencadenado un fuerte clamor social por justicia. Los usuarios en redes sociales exigieron que se clarifique la situación, se investiguen las responsabilidades de los organismos de salud, bienestar social y servicios psiquiátricos, y se tomen medidas para que hechos similares no queden sin respuesta. “¿Cuántas alertas más deben haber para que alguien actúe?”, se preguntó una vecina del barrio.

Imagen ilustrativa
Imagen: Telemetro
Este episodio llama la atención no solo por su brutalidad, sino también porque plantea cuestiones profundas sobre la prevención de la violencia contra menores, el tratamiento de salud mental en contextos vulnerables y la responsabilidad institucional. Hasta ahora, las autoridades no han emitido un comunicado oficial de alcance público que permita conocer el estado del procedimiento penal o los recursos destinados al seguimiento del caso.
