Solidaridad desde el exilio: cubanos en Estados Unidos donan leche condensada y café para personas en situación de calle en Sancti Spíritus
En un gesto de solidaridad que cruza fronteras, el activista cubano Yureibys Torresilla distribuyó leche condensada y café tostado entre personas en situación de calle en la provincia de Sancti Spíritus, gracias a donaciones enviadas por cubanos residentes en Estados Unidos. La ayuda, que fue difundida a través de su perfil de Facebook, refleja la creciente red de apoyo ciudadano que desde el exterior busca paliar las necesidades más urgentes de los sectores vulnerables en la isla.
Torresilla agradeció públicamente el respaldo de sus seguidores en Estados Unidos, cuyas contribuciones hicieron posible el reparto. En la jornada solidaria también participaron Yanalli González y Nelys Valdés, quienes acompañaron al activista en la distribución de los alimentos a personas sin hogar en la región.

Imagen/ Cibercuba
Una red de ayuda ciudadana en medio de la crisis
La iniciativa se enmarca en una red de ayuda ciudadana impulsada desde redes sociales, donde cubanos dentro y fuera de la isla organizan donaciones y acciones de auxilio directo. En un contexto de escasez generalizada de alimentos, medicinas y productos básicos, agravado por apagones de hasta 20 horas diarias y el colapso del sistema eléctrico, estas acciones solidarias alivian necesidades urgentes que el Estado no logra cubrir.
La diáspora cubana en Estados Unidos ha canalizado en los últimos meses múltiples donativos hacia la isla, ya sea a través de envíos individuales o mediante organizaciones como Cáritas Cuba y otras plataformas independientes. El café y la leche condensada, productos de alta demanda y cada vez más difíciles de conseguir en las tiendas estatales, se convirtieron en un símbolo de esta ayuda directa que llega a los más desfavorecidos sin la intermediación del gobierno.
El activismo social como respuesta a la crisis
Torresilla, conocido por su activismo social y su labor en la defensa de los derechos humanos, ha sido un puente entre las donaciones del exterior y las comunidades más necesitadas en el centro de la isla. Su trabajo, que a menudo se realiza con recursos propios y con el apoyo de una red de colaboradores, ha visibilizado el abandono estatal hacia las personas en situación de calle y otros grupos vulnerables.
La distribución de alimentos se produce en un momento en que Cuba enfrenta su peor crisis económica desde la década de 1990, con una inflación descontrolada, salarios que no alcanzan para cubrir la canasta básica y un sistema de racionamiento que apenas garantiza productos esenciales. En este escenario, la solidaridad de la diáspora se ha convertido en una tabla de salvación para muchas familias.
Reacciones y llamado a la solidaridad
La publicación de Torresilla generó numerosas reacciones en redes sociales, donde usuarios elogiaron la iniciativa y llamaron a continuar apoyando a los más necesitados. «Esto es lo que nos mantiene vivos, la solidaridad entre nosotros porque el gobierno no nos da nada», escribió un seguidor. Otro comentario señaló: «Gracias a los que desde fuera no olvidan a los que están pasando hambre aquí».
El activista, por su parte, hizo un llamado a seguir colaborando y anunció que continuará realizando jornadas de ayuda en otras localidades de Sancti Spíritus y provincias cercanas. La respuesta de la diáspora, aseguró, ha sido «abrumadora» y demuestra que «la unión de los cubanos dentro y fuera de la isla es más fuerte que cualquier crisis».
Mientras el gobierno cubano enfrenta críticas por su manejo de la crisis y la represión contra los manifestantes, iniciativas como la de Torresilla evidencian que la sociedad civil, apoyada por el exilio, sigue siendo el principal sostén de los más desfavorecidos en medio del colapso generalizado.
