Se anuncian cambios drásticos en la distribución de la canasta familiar normada a partir del mes de abril.

Foto:Cuba a Pulso
Según información publicada por el sitio oficial Tribuna de La Habana, la gobernadora capitalina Yanet Hernández Pérez participó en una sesión del Consejo de la Administración Municipal (CAM) de Cotorro para evaluar la producción de alimentos y las acciones relacionadas con el cambio de la matriz energética en el territorio.
El encuentro, al que asistieron también funcionarios del Gobierno Provincial, puso sobre la mesa una realidad que ya resulta evidente para los habaneros: la escasez obliga a improvisar soluciones urgentes.
Se anuncian cambios drásticos en la distribución de la canasta familiar normada a partir del mes de abril.

Foto:Cadena Agramonte
Uno de los anuncios más relevantes fue que a partir de abril comenzará una nueva forma de distribución de la canasta familiar normada.
El esquema será “diferenciado”, con productos controlados pero liberados a la venta a precios superiores a los actuales. La novedad, según se explicó, es que se subsidiará a las personas y no al producto.
Sin embargo, más allá del discurso técnico, la medida implica que muchos alimentos podrían encarecerse en medio de una inflación persistente, trasladando mayor presión a los bolsillos de las familias.
Además, el propio diseño del sistema dependerá en gran medida de lo que cada territorio logre producir, algo que históricamente ha sido uno de los puntos más débiles del modelo.
Leche, pan con leña y combustible: señales de una economía en tensión
Durante la sesión se reconocieron dificultades en el acarreo de leche en el municipio, afectado por la falta de combustible.
Las autoridades aseguran que se buscan alternativas para garantizar que el producto llegue a su destino, aunque la reiteración de este tipo de problemas evidencia fallas estructurales en la logística y el abastecimiento.
Otro tema que generó atención fue la cocción del pan con leña ante la carencia de combustible.
La gobernadora instó a acelerar la incorporación de panaderías que utilicen este método en Cotorro.
Aunque se presenta como una solución práctica, el retorno a la leña revela el nivel de precariedad energética que enfrenta la capital, obligando a retroceder a métodos tradicionales para mantener un servicio básico como el pan normado.
Paneles solares para servicios esenciales
Como parte del cambio de matriz energética, se anunció la entrega de kits de paneles solares de 2 kilowatts para Hogares de Ancianos, policlínicos —especialmente para garantizar los Cuerpos de Guardia—, sucursales bancarias y centros clave para la conectividad del territorio.
La medida busca reducir el impacto de los apagones en servicios esenciales, aunque su alcance será limitado frente a la magnitud del déficit energético.
Entre subsidios focalizados, pan cocido con leña y paneles solares para instituciones prioritarias, La Habana enfrenta el desafío de sostener su funcionamiento cotidiano en medio de una crisis que ya forma parte de la rutina de sus ciudadanos.
