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Quién era Alí Jameneí, el líder supremo que sembró terror durante 36 años y murió bajo las bombas

Quién era Alí Jameneí, el líder supremo que sembró terror durante 36 años y murió bajo las bombas

by Fred
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Quién era Alí Jameneí, el líder supremo que sembró terror durante 36 años y murió bajo las bombas

Quién era Alí Jameneí, el líder supremo que sembró terror durante 36 años y murió bajo las bombas

Imagen/ Facebook

El ayatolá que gobernó Irán con puño de hierro desde 1989 ha muerto a los 86 años en un ataque conjunto de Estados Unidos e Israel. Su legado: decenas de miles de muertos, una región en llamas y un pueblo que nunca dejó de protestar.

Cuando las bombas cayeron sobre el complejo de Alí Jameneí en Teherán la madrugada del sábado, se cerraba un capítulo de 36 años de historia marcado por la sangre, la represión y el aislamiento internacional. El líder supremo de Irán, el hombre que el presidente Donald Trump calificó como «una de las personas más malvadas de la historia» , ha muerto a los 86 años en una operación conjunta de Estados Unidos e Israel que ha sacudido los cimientos de Medio Oriente.

Pero más allá de las coordenadas geopolíticas, de los misiles y las represalias que ya han comenzado, conviene detenerse en la pregunta que muchos se hacen: ¿quién era realmente este hombre y por qué su muerte provoca reacciones tan encontradas?

El ascenso de un revolucionario

Jameneí nació en 1939 en Mashhad, segunda ciudad de Irán, en el seno de una familia de clérigos. Desde joven mostró inclinación por la vida religiosa y política, estudiando en la ciudad santa de Qom bajo la tutela del ayatolá Ruhollah Jomeini, el futuro fundador de la República Islámica .

Su activismo contra el sah, apoyado por Estados Unidos, le valió múltiples arrestos y torturas durante la década de 1960. Cuando la revolución triunfó en 1979, Jameneí ocupó rápidamente puestos de poder: fue nombrado miembro del Consejo Revolucionario, imán de los viernes en Teherán y, más tarde, presidente del país durante dos mandatos .

En 1981 sobrevivió a un atentado con bomba que le dejó parcialmente paralizado el brazo derecho, un ataque que siempre atribuyó al grupo muyahidín del pueblo (MEK) .

Cuando Jomeini murió en 1989 sin un sucesor claro, la Asamblea de Expertos eligió a Jameneí como líder supremo. La elección sorprendió a muchos, incluido el propio Jameneí, que supuestamente dijo: «Debemos derramar lágrimas de sangre por la sociedad islámica que se vio obligada a proponerme» .

Los crímenes de un régimen

Durante 36 años, Jameneí tuvo la última palabra en todos los asuntos de Irán. Desde decidir si las mujeres podían montar en bicicleta hasta determinar la política nuclear y las relaciones con Estados Unidos, al que llamaba «el Gran Satán» . Su poder se extendía sobre el poder judicial, la televisión estatal y, crucialmente, sobre la Guardia Revolucionaria y los servicios de inteligencia.

La lista de crímenes atribuidos a su régimen es larga y está documentada.

La masacre de 2019. Cuando las protestas estallaron por el aumento del precio de la gasolina, el régimen respondió con una brutalidad calculada. Según un tribunal de atrocidades establecido por organizaciones de derechos humanos, las fuerzas de seguridad actuaron bajo una cadena de mando controlada directamente por Jameneí . Miles murieron, muchos de ellos tiroteados mientras huían. Se cortó internet para que el mundo no viera.

El movimiento «Mujer, Vida, Libertad». La muerte de Mahsa Amini en 2022, una joven kurda detenida por no llevar bien el velo, desató las protestas más masivas en décadas. La respuesta fue, de nuevo, la represión. Cientos de manifestantes murieron, y el régimen intensificó las ejecuciones de disidentes .

Las ejecuciones masivas.

Según Amnistía Internacional, Irán fue responsable del 74% de todas las ejecuciones registradas en el mundo en 2023 . Solo en agosto de 2024, se estima que 100 personas —entre ellas 10 mujeres— fueron ejecutadas. Muchas de ellas, condenadas en juicios sumarios basados en «confesiones» obtenidas bajo tortura .

La represión de 2025-2026.

Las protestas que sacudieron Irán a finales de 2025 y principios de 2026 fueron reprimidas con una violencia inaudita. Organizaciones de derechos humanos confirmaron más de 7.000 muertos, aunque algunas estimaciones elevan la cifra a más de 50.000 . Testigos describieron hospitales convertidos en «zonas de guerra», con pacientes tiroteados en el pecho, el abdomen y la cabeza, a menudo por la espalda mientras huían .

Responsabilidad por terrorismo internacional.

Tribunales federales de Estados Unidos consideraron a Jameneí personalmente responsable de los atentados contra las Torres Khobar en Arabia Saudí, que mataron a 19 militares estadounidenses, así como de tres atentados con bomba en Israel . En 2025, un fiscal argentino solicitó su arresto internacional por su papel en el atentado contra la AMIA en Buenos Aires en 1994, que mató a 85 personas .

Una vida de contradicciones

Quienes le conocieron de joven le recuerdan como un hombre alto y delgado, amante de la poesía y la literatura, interesado en conversar con los jóvenes. Nada que ver con la figura barbuda y adusta que, durante décadas, agitó el puño contra Estados Unidos e Israel desde carteles y pantallas de televisión .

Jameneí nunca viajó al extranjero como líder supremo —su último viaje conocido fue a Corea del Norte en 1989 como presidente — y vivió bajo estrictísimas medidas de seguridad. Sus apariciones públicas nunca se anunciaban con antelación.

Mantuvo una relación compleja con los presidentes que gobernaron bajo su tutela. Chocó con los reformistas como Jatamí, que intentaron pequeños gestos de apertura, y apoyó a los halcones como Ahmadineyad. El único que parecía destinado a sucederle, Ebrahim Raisí, murió en un accidente de helicóptero en mayo de 2024, complicando sus planes de sucesión .

El pueblo bajo su mandato: miedo y resistencia

Mientras Jameneí se aferraba al poder desde su complejo fortificado en Teherán, el pueblo iraní vivía una realidad muy distinta. La economía, asfixiada por las sanciones internacionales y la corrupción interna, empujaba a millones a buscar un futuro fuera.

La emigración se convirtió en la única esperanza para muchos. Historias como la de Dvora, una niña judía de siete años que su familia sacó de Irán con pasaportes falsos en los años 80, abandonando millones de dólares en propiedades, se repitieron durante décadas . «Jomeini cerró las escuelas judías y acabó con la edad de oro de los judíos iraníes», recordaba ella años después .

Las protestas se sucedieron cíclicamente: 1999, 2009, 2017, 2019, 2022, 2025… Todas respondían a lo mismo: represión política, crisis económica, falta de libertades. Y todas recibieron la misma respuesta: balas, cárcel y silencio.

En los últimos meses de su vida, Jameneí tuvo que esconderse durante la guerra de 12 días contra Israel en junio de 2025, que expuso la profunda penetración de la inteligencia israelí en el país y acabó con la vida de altos mandos de la Guardia Revolucionaria .

Pero sobrevivió. Y siguió adelante, negándose a asumir responsabilidad por el creciente descontento y culpando en cambio a «actores extranjeros» de las protestas contra su liderazgo .

El final

El 28 de febrero de 2026, una operación conjunta de Estados Unidos e Israel alcanzó su complejo en Teherán. Junto a él murieron también su hija menor, según algunas fuentes , y altos cargos del régimen como Alí Shamjaní y el general Mohamad Pakpour.

Horas después, la televisión estatal iraní confirmaba su muerte . El presidente Masoud Pezeshkian calificó el ataque como un «crimen histórico» y prometió venganza . Pero las calles de Teherán, mientras tanto, ofrecían una imagen contradictoria: junto al dolor de los leales al régimen, muchos otros celebraban en silencio la caída del hombre que había gobernado sus vidas durante 36 años.

«Será recordado como un hombre que tuvo muchas oportunidades de escuchar a su pueblo y cambiar de rumbo. Pero como líder supremo, estaba tan firmemente anclado en sus posiciones rígidas, tan decidido a triunfar sobre rivales internos y externos, y en el fondo tan inseguro, que nunca eligió la reflexión profunda», dijo Alex Vatanka, del Middle East Institute

Para el pueblo de Israel, a quien Jameneí dedicó décadas de amenazas y ataques a través de sus proxies regionales, su muerte representa la caída de un enemigo acérrimo. Pero también el inicio de una nueva fase de incertidumbre, mientras los misiles iraníes ya sobrevuelan Tel Aviv y la región entera contiene la respiración.

Jameneí se ha ido. Pero la guerra que ayudó a sembrar durante 36 años acaba de empezar.

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