El caso de Lisa Cook, miembro de la Junta de Gobernadores de la Reserva Federal (Fed), representa una controversia sin precedentes en la historia reciente de la institución, que refleja tensiones políticas profundas y pone en juego la independencia del banco central de Estados Unidos.
El presidente Donald Trump ha insistido en despedir a Cook, alegando acusaciones de fraude hipotecario previas a su nombramiento; sin embargo, enfrenta resistencias legales y políticas que todavía mantienen su posición y le dejan un camino juridico abierto para defenderse.
Lisa Cook y la reserva federal

PL
Lisa Cook hizo historia en 2022 al convertirse en la primera mujer negra en formar parte de la Junta de Gobernadores de la Reserva Federal, un cuerpo clave encargado de definir la política monetaria de la mayor economía mundial. Fue nominada por el entonces presidente Joe Biden y confirmada tras un voto dividido en el Senado, en un proceso donde su nombramiento también fue políticamente controvertido.
Economista experta en macroeconomía e historia económica, con experiencia en asesorías gubernamentales, Cook ha sido una figura relevante en la formulación de políticas que buscan mantener la estabilidad financiera y gestionar las tasas de interés para controlar la inflación y fomentar el empleo.
El conflicto estalló en agosto de 2025, cuando Trump anunció de forma abrupta la destitución de Cook, citando supuestas irregularidades en documentos hipotecarios de propiedades en Michigan y Georgia declaradas incorrectamente como viviendas principales, lo que presuntamente le habría otorgado beneficios fiscales y de préstamo.
Esta imputación desató una batalla legal porque la legislación estadounidense protege la autonomía de la Fed, permitiendo que sus gobernadores solo sean removidos “por causa justificada”, término ambiguo y nunca antes probado en tribunales.
Cook rechazó categóricamente las acusaciones y calificó el despido como una maniobra política para influir en decisiones monetarias pues ella, como otros miembros independientes, favorece medidas distintas a las que Trump buscaba.

Corte Suprema de EEUU/CNN
Los tribunales federales inicialmente bloquearon la remoción, respaldando la posición de Cook y ordenando su reinstalación en el cargo mientras se analizan los fundamentos legales de la decisión presidencial. En paralelo, la administración Trump elevó el caso al Tribunal Supremo, solicitando autorización para proceder con el despido, en una apuesta que pone en tensión la independencia de la Reserva Federal y redefinirá los límites del poder ejecutivo sobre el banco central.
Este conflicto cobra especial relevancia porque ningún presidente en los más de 110 años de historia del organismo había intentado destituir a un gobernador, y el resultado tendrá impacto determinante sobre la percepción del mercado y la estabilidad económica global.
¿Qué está en juego con la destitución de Lisa Cook de la Junta de Gobernadores de la Fed?

AP
La defensa de Cook, encabezada por su abogado Abbe Lowell, enfatiza que el intento de despido carece de fundamentos legales sólidos y que la Fed debe operar libre de presiones políticas para cumplir su rol técnico y eficiente en la regulación monetaria.
Mientras tanto, la confirmación reciente de otro gobernador nombrado por Trump ha mantenido el equilibrio en la estructura del banco, pero la crisis ha expuesto un riesgo de interferencia política directa en decisiones cruciales como las tasas de interés, que afectan el costo del crédito y la salud económica de millones en Estados Unidos y el mundo.
Este caso es importante para la prensa y el público porque pone en juego no solo la carrera y reputación de Lisa Cook, sino la independencia institucional de la Reserva Federal, clave para la confianza económica y financiera global.
La resolución del enfrentamiento jurídico marcará un precedente histórico sobre hasta dónde puede llegar el poder presidencial en la gestión del banco central, y es un reflejo de las tensiones políticas actuales que cruzan lo económico y lo institucional.
