Polonia eleva al máximo nivel la alerta de viaje a Cuba
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Polonia elevó este fin de semana la alerta de viaje a Cuba al nivel 4, el máximo posible, y desaconsejó “todos los viajes” a la isla debido al agravamiento de la crisis energética, la escasez de combustible, las restricciones al transporte aéreo y el “riesgo de disturbios sociales”, según un comunicado oficial difundido por la Cancillería polaca.
En la advertencia, Varsovia detalla que “el racionamiento de gasolina, las restricciones de acceso al diésel (incluido el combustible para aeronaves) y los cortes de luz que duran varias horas están causando dificultades importantes” para los viajeros. Asimismo, alerta que “es posible que se produzcan protestas relacionadas con los cortes de luz prolongados en todo el país, incluida La Habana”.
El gobierno polaco también advirtió sobre el aumento de la delincuencia común en Cuba, “principalmente debido al empobrecimiento de la población”, y señaló que “los robos en habitaciones de hotel y casas particulares son cada vez más frecuentes”. Enfatizó que “no deposites demasiadas esperanzas en la Policía local. Denunciar un incidente puede llevar horas y dar pocos resultados”.
Con

Imagen/ Embajada de Polonia en Cuba
diciones sanitarias y logísticas
En el plano sanitario, Varsovia subrayó que “Cuba atraviesa actualmente una situación epidemiológica que exige especial precaución debido al significativo aumento de casos de enfermedades como hepatitis A, dengue, chikungunya, Zika y oropouche en diversas regiones del país”. También advirtió sobre “la contaminación del agua” y recomendó beber solo agua embotellada.
En cuanto a la movilidad, el gobierno polaco recomendó a sus ciudadanos que no puedan evitar los viajes que no conduzcan de noche, “debido al mal estado de las carreteras, la falta de iluminación y la presencia de personas y animales”. Destacó además que, “en comparación con Polonia, los precios en las tiendas cubanas son, en promedio, dos o tres veces más altos”.
Tensiones políticas y antecedentes
La alerta se produce en un contexto de creciente tensión diplomática entre Varsovia y La Habana. En septiembre pasado, la Cancillería polaca concedió el Premio Solidaridad Lech Wałęsa a la activista cubana y líder de las Damas de Blanco, Berta Soler, lo que provocó una airada reacción del canciller cubano, Bruno Rodríguez, quien calificó el galardón como parte de una “agenda corrupta y anticubana”. El canciller polaco, Radosław Sikorski, respondió entonces que el premio “honra a quienes luchan pacíficamente por la libertad y la democracia. El pueblo de Cuba lo merece también”.
Un coro creciente de advertencias internacionales
La decisión de Polonia se suma a una lista creciente de países que han emitido advertencias de viaje a Cuba en las últimas semanas debido al deterioro de las condiciones de vida y la crisis energética. Gobiernos como los de Alemania, Canadá, España, Argentina, Suiza, Irlanda, Reino Unido, Noruega y Ucrania han actualizado sus alertas, recomendando precaución extrema o incluso desaconsejando los viajes no esenciales.
El economista cubano Emilio Morales, en un análisis publicado por Diario de Cuba, señaló que “esta realidad ha traído como consecuencia que el destino Cuba quede fuera de la cartera de opciones de los principales turoperadores mundiales. Las alertas de viaje emitidas por los gobiernos de los principales mercados emisores de turistas a Cuba han sido otro factor que ha impactado en la disminución del arribo de visitantes. Nadie quiere viajar al infierno, y es en esto en lo que se ha convertido el mercado turístico cubano: un puro infierno”.
Impacto en el turismo y la economía cubana
Las advertencias internacionales golpean directamente a uno de los pocos sectores que aún generaban divisas para la isla. El turismo, que antes de la pandemia llegó a recibir más de 4 millones de visitantes anuales, se ha desplomado en los últimos meses. La falta de combustible ha obligado a aerolíneas como Air Canada, Air Transat y WestJet a suspender sus vuelos a Cuba, y otras como Iberia y Air Europa han tenido que realizar escalas técnicas para repostar en países vecinos.
Hasta el momento, el gobierno cubano no ha emitido una respuesta oficial a la advertencia de Polonia, aunque en el pasado ha calificado estas alertas como parte de una campaña de “hostilidad” orquestada por Estados Unidos para dañar su industria turística. Sin embargo, la realidad de apagones de hasta 20 horas diarias, escasez de combustible, largas colas para adquirir alimentos y un sistema eléctrico al borde del colapso contrasta con el discurso oficial de que la isla sigue siendo un destino “seguro y confiable”.
Mientras las embajadas extranjeras elevan sus alertas y los turoperadores retiran a Cuba de sus catálogos, la población cubana sigue enfrentando el día a día de una crisis que, lejos de ceder, se profundiza, y los pocos turistas que aún llegan encuentran un país que apenas puede garantizarles lo básico: luz, agua y comida.
