Tragedia en Jagüey Grande: Joven muere electrocutado al usar planta eléctrica en medio de los apagones

Imagen: Wikipedia
La localidad de Agramonte, en Jagüey Grande, Matanzas, se ve sacudida por una nueva tragedia que revela las profundas grietas del sistema energético cubano. Un joven perdió la vida este viernes tras recibir una descarga eléctrica mientras operaba una planta generadora, lamentable suceso que ha sumido en tristeza y consternación a su familia y a toda la comunidad.
Un accidente que sacude al pueblo

Imagen: Facebook (Reporte Cuba Ya)
El hecho fue dado a conocer por allegados y vecinos en redes sociales, quienes expresaron su dolor ante la pérdida de un muchacho lleno de sueños y proyectos. Testimonios señalan que la víctima manipulaba la planta eléctrica, alternativa imprescindible para afrontar los prolongados apagones que afectan a Cuba, cuando un fallo provocó la descarga fatal. El drama de Jagüey Grande forma parte de una serie de accidentes fatales ocurridos recientemente en la isla por la utilización de estos equipos en condiciones poco seguras, evidenciando la falta de protección y capacitación adecuada para la población.
Apagones: crisis enquistada con graves consecuencias
Desde hace años, hablar del sistema eléctrico cubano es hablar de inestabilidad y precariedad. La crisis energética nacional, agravada por la escasez de combustible y las frecuentes averías en las centrales termoeléctricas – como la emblemática Antonio Guiteras en Matanzas –, ha multiplicado los cortes de luz por toda la isla. Según estimados recientes, más de la mitad del país puede quedar a oscuras simultáneamente en determinados días, afectando desde hospitales hasta negocios y hogares.
Como respuesta, miles de cubanos recurren a generadores portátiles y plantas eléctricas para mantener servicios esenciales, pero esta solución está lejos de ser ideal. Los altos costos de adquisición y operación de estos equipos, la dificultad para obtener combustible y la falta de mantenimiento aumentan el riesgo de accidentes eléctricos, incendios y exposición a gases tóxicos, como el monóxido de carbono. Solo en 2024, se han reportado varias muertes por intoxicación con este gas tras escapes en plantas eléctricas empleadas en espacios cerrados.
Tragedia en Jagüey Grande: Joven muere electrocutado al usar planta eléctrica en medio de los apagones
El precio de vencer la oscuridad
La realidad para muchos cubanos es cruda: deben elegir entre la oscuridad total y correr el riesgo de accidentes graves al intentar vencer la falta de suministro eléctrico. El uso de plantas eléctricas, muchas veces sin supervisión técnica ni protección adecuada, ha traído luto y dolor a numerosas familias en los últimos meses. Las noticias de fallecimientos por electrocución o intoxicación ya no resultan excepcionales; la inseguridad doméstica es ahora parte de la cotidianidad.
Además del riesgo físico, los apagones paralizan la vida diaria. El funcionamiento de hospitales, frigoríficos, panaderías y escuelas depende de energía eléctrica, y la falta de luz afecta la conservación de alimentos, la atención médica y el acceso a servicios básicos.
Exigencia de soluciones reales
Este trágico accidente de Jagüey Grande es una llamada de alerta que nadie debe ignorar. ¿Hasta cuándo los cubanos deberán arriesgar sus vidas para suplir la ineficiencia del Estado? La falta de inversión, mantenimiento y transparencia en el sector energético, sumada a la crisis económica, perpetúa la vulnerabilidad de la población ante este tipo de tragedias.
Las autoridades, si bien han expresado el pésame ante casos similares, no han presentado alternativas concretas ni políticas de prevención robustas que garanticen la seguridad ciudadana. Tampoco se observa un plan nacional para la sustitución progresiva de equipos inseguros ni campañas de capacitación that permitan operar generadores de forma segura en los hogares.
El dolor de un país en crisis
La comunidad de Agramonte hoy llora la pérdida de un joven que, como tantos otros, buscaba sobrevivir a la crisis energética. El dolor de sus familiares y conocidos, eleva su voz por una Cuba donde la luz no signifique riesgo de muerte y donde vivir con seguridad no sea un privilegio, sino un derecho universal.
La pregunta sigue resonando en medios y redes sociales: ¿cuántas muertes más se necesitan para que el gobierno cubano ofrezca una respuesta seria y eficaz a la crisis energética nacional?
Desde Infoflash Mundo, brindamos nuestras más sentidas condolencias a su familia y a todos los que hoy luchan en medio de la oscuridad, esperando un futuro mejor.