Motín en prisión de Canaletas: cientos de reclusos protestan en Ciego de Ávila por la libertad de Cuba y denuncian condiciones inhumanas
Un motín protagonizado por cientos de reclusos en la prisión de Canaletas, ubicada en la provincia de Ciego de Ávila, ha desatado una alerta entre familiares y organizaciones de derechos humanos, en un contexto de creciente tensión dentro del sistema penitenciario cubano. Según reportes de familiares y activistas difundidos en redes sociales, la revuelta se originó alrededor de las 2:00 a.m. de este jueves 19 de febrero, cuando los internos comenzaron a exigir «la libertad de Cuba» y a denunciar las pésimas condiciones de reclusión.

Imagen/ Prisoners Defenders
Familiares de presos en Canaletas informaron que los reclusos realizaron cacerolazos y corearon consignas como «Libertad», «Patria y Vida» y «Abajo Díaz-Canel», en una protesta que habría involucrado tanto a reclusos comunes como a presos políticos, entre ellos un miembro de la plataforma opositora Cuba Primero .
«La comida es caldo de cabeza de res con tarro y piel, con gusano y en descomposición»

Imagen/ Facebook: Javier Díaz
Las denuncias sobre las condiciones dentro del penal son estremecedoras. Según mensajes enviados por familiares al activista Javier Díaz, los reclusos protestan porque «no les dan comida y hay grandes brotes de chincha». Los testimonios describen una situación límite: «La comida es caldo de cabeza de res con tarro y piel, con gusano y en descomposición. El arroz medido por taza de café y un trozo de yuca dura, picadillo de pescado que es agua y con moscas».
El jefe de la prisión habría solicitado la intervención de brigadas especiales para contener el motín, lo que ha generado una profunda preocupación entre los familiares, que temen una represión violenta contra los amotinados.
Pérdida de comunicación y temor a torturas
José Daniel Ferrer García, coordinador general de la UNPACU y excarcelado por motivos políticos, alertó en su cuenta de Facebook sobre la gravedad de la situación. «Hace 20 minutos perdí la comunicación. No sabemos si los están golpeando y torturando en estos momentos. Hay prisioneros políticos entre los que protestaban. Uno es miembro de Cuba Primero», escribió Ferrer, encendiendo las alarmas sobre posibles abusos.

Imagen/ Facebook: Jose Daniel Ferrer García
La activista Lara Crofs también reportó el motín como un «evento en desarrollo» y señaló que altos funcionarios del Ministerio del Interior (MININT) se encuentran en el sitio para intentar contener la protesta. «Hay alertas de posibles golpizas o torturas, con pérdida de comunicación reciente», indicó.
Un penal con historial de incidentes violentos
La prisión de Canaletas no es ajena a este tipo de sucesos. Históricamente, ha sido escenario de incidentes similares, como el violento intento de fuga de 1999, que dejó varios fallecidos y derivó en purgas dentro del MININT. La actual revuelta se produce en un contexto de creciente malestar social en Cuba, agravado por la crisis energética, la escasez de alimentos y medicinas, y el endurecimiento de la represión contra el disenso.
Opacidad oficial y ausencia de información
Hasta el momento, no ha habido ningún pronunciamiento oficial por parte del gobierno cubano ni del MININT sobre los hechos ocurridos en Canaletas. La ausencia de información institucional en situaciones de crisis penitenciaria es una constante en la isla, donde las denuncias sobre condiciones inhumanas en las cárceles suelen ser silenciadas o minimizadas.
Organizaciones de derechos humanos como Amnistía Internacional han denunciado en repetidas ocasiones el patrón de maltrato y abandono en las prisiones cubanas, así como la criminalización de la protesta pacífica y la falta de garantías procesales para los presos políticos .
Un sistema penitenciario al borde del colapso
El motín en Canaletas pone de relieve la situación límite que se vive en las cárceles cubanas, donde las denuncias por falta de alimentos, condiciones sanitarias precarias y maltratos son recurrentes. Según el más reciente informe de la ONG Prisoners Defenders, Cuba alcanzó en 2026 un récord histórico de 1.207 presos políticos, de los cuales 436 se encuentran gravemente enfermos y 42 padecen trastornos mentales sin recibir medicación .
La comunidad de familiares y activistas sigue en vilo, a la espera de noticias sobre el desenlace del motín y la integridad física de los reclusos. Mientras tanto, el silencio oficial y la falta de transparencia alimentan la sospecha de que, una vez más, la respuesta del Estado será la represión y el ocultamiento.
