Madre de niña con tumor congénito exige respuesta definitiva a Salud Pública de Cuba

Imagen: Facebook Adela Riverón Vega
Adela Amparo Riverón Vega, madre de Rocío Lázara Bustamante Riverón, una niña de 11 años con un linfagioma en la órbita del ojo izquierdo, un tumor congénito benigno, clama por atención médica adecuada y una solución definitiva para la situación crítica de su hija.
Rocío ha enfrentado esta enfermedad desde que tenía 11 meses, con crisis periódicas que en los últimos meses se han agravado y extendido. Actualmente, lleva tres meses en crisis continua, con síntomas que incluyen hemorragias frecuentes, dolores de cabeza y dolor ocular severo, lo que ha deteriorado su calidad de vida.
La madre relata que han visitado varios hospitales en el país —William Soler, Juan Manuel Márquez y Pando Ferrer— sin que le hayan ofrecido un tratamiento viable. En el Pando Ferrer incluso le indicaron que no podían operarla ni atender su caso. Ahora, reciben atención en el hospital Oncológico, aunque aseguran que el tumor no es cancerígeno sino benigno.
Madre de niña con tumor congénito exige respuesta definitiva a Salud Pública de Cuba
El jueves 31 de julio, un equipo de cuatro doctoras y una enfermera visitaron a Rocío y, según la madre, gestionaron esfuerzos en el Ministerio de Salud. En una reunión el 1 de agosto, con la presencia de la directora general de atención médica, se anunció que entre el 4 y 10 de agosto se realizarían nuevos estudios y se daría una respuesta definitiva al caso. Sin embargo, al concluir esa semana, la familia no ha recibido ninguna comunicación ni solución concreta.
Adela expresa su frustración tras 11 años de esperar respuestas y acciones efectivas:
Ya no puedo seguir dando votos de confianza, porque la salud de mi hija empeora día a día. No me voy a resignar a que pierda el ojo, y mucho menos la vida”.
En un llamado directo y urgente, la madre se dirige al ministro de Salud Pública, José Ángel Portal Miranda, y al viceministro:
“Quiero verlos en esa próxima reunión. Si ustedes no están, yo no iré. Exijo una respuesta definitiva para la salud de mi hija”.
Este caso pone en evidencia la carencia de recursos adecuados en el sistema de salud para tratar enfermedades complejas como la de Rocío, y la angustia de una madre luchando incansablemente por el bienestar de su hija.
Esperamos que las autoridades responsables tomen en cuenta esta solicitud urgente, se brinde la atención necesaria, y Rocío pueda recibir finalmente el tratamiento que necesita para mejorar su salud y calidad de vida. Le deseamos pronta mejoría y que encuentre el alivio que tanto merece.