Madre cubana, Mercedes Roque exige justicia por la muerte de su hijo Antonio en el Servicio Militar. Denuncia negligencia y abuso, señalando a oficiales responsables. Critica al SMO y pide respuestas.

Antonio Rassi/Cibercuba
Cinco meses después de la muerte de su hijo, Mercedes Roque sigue escribiendo desde el dolor. Pero también desde la indignación.
Madre de un joven muerto en el Servicio Militar Obligatorio denuncia impunidad
En una nueva publicación en Facebook, la madre cubana volvió a exigir justicia por Antonio Rassi Roque, el joven de 18 años que perdió la vida mientras cumplía el Servicio Militar Obligatorio (SMO) en La Habana.
“Perdóname hijo por no ser tan fuerte como quizás tú creías”, escribió la mujer en un mensaje cargado de tristeza y rabia contenida. “Seguir esta vida sin ti es cada día más difícil y doloroso”, confesó, al tiempo que reiteró que no aceptará el silencio ni el encubrimiento en torno a lo ocurrido dentro de la unidad militar donde estaba su hijo.
Mercedes no solo recuerda a Antonio como un muchacho querido y lleno de vida. También lo nombra como “otra víctima más del SMO en Cuba”, una frase que resume su denuncia y conecta su caso con el de decenas de familias que han vivido tragedias similares.
En su publicación más reciente, la madre señaló directamente a oficiales de la unidad 5050, entre ellos al primer teniente Aldo Fabregas Ardiles, a quien responsabiliza de forma directa por la muerte de su hijo, y al capitán Ricardo Martínez, jefe de la unidad.
“No me cansaré de alzar la voz por ti, ni me cansarán los responsables de tu muerte”, escribió, dejando claro que su reclamo no es pasajero ni impulsivo, sino una lucha sostenida contra lo que considera negligencia, abuso de poder y falta absoluta de humanidad.
Días antes, Mercedes había publicado otro mensaje aún más crudo, en el que denunciaba la estructura misma del Servicio Militar Obligatorio. “Cuba debería estar en duelo nacional eterno por tantos jóvenes fallecidos en el SMO”, escribió, cuestionando lo que calificó como una institución obsoleta, sin respuestas rápidas para las madres y sostenida, según sus palabras, por el silencio y el maquillaje de la verdad.
La historia de Antonio Rassi Roque no es nueva para la opinión pública. Desde agosto de 2025, su madre ha denunciado irregularidades, falta de atención al estado emocional del joven y obstáculos sistemáticos para obtener explicaciones. Ha contado que nunca fue informada de las condiciones en las que se encontraba su hijo, pese a que otros reclutas notaron su deterioro físico y anímico. También ha denunciado que durante semanas fue ignorada cuando intentó acudir a la unidad militar tras la muerte del joven.
Según la versión oficial, Antonio tomó la decisión de quitarse la vida. Su madre, sin embargo, sostiene que se trató de una reacción provocada por el entorno hostil dentro de la unidad. “Algo ocurrió”, insiste, al recordar el último llamado telefónico de su hijo antes de entrar a la guardia, horas antes de morir.
El caso de Antonio se inscribe en un contexto más amplio de muertes de jóvenes durante el Servicio Militar en Cuba, un programa vigente desde 1963 y cada vez más cuestionado por familiares y organizaciones independientes. Solo entre julio y agosto de 2025, al menos siete reclutas fallecieron mientras cumplían el SMO, según testimonios recogidos por medios independientes.
A pesar de la gravedad de las denuncias, el Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias no ha emitido una declaración pública sobre el caso de Antonio Rassi Roque. Mientras tanto, su madre sigue escribiendo, señalando y exigiendo. No como activista ni como opositora, sino como una madre cubana que entregó a su hijo sano y lo recibió muerto.
“Te amo, mi bello Antonio”, escribió Mercedes. Y junto al amor, dejó claro algo más: no habrá silencio.

Jóvenes SMO/Cibercubat
Su denuncia vuelve a poner en el centro el drama del Servicio Militar en Cuba, una estructura que sigue cobrando vidas jóvenes sin transparencia, sin justicia y sin respuestas.
