Llega desde México segundo cargamento de ayuda humanitaria a Cuba.

Foto: Telesur
Este sábado 28 de febrero de 2026, los buques de la Armada de México, ARM Papaloapan y ARM Huasteco, atracaron en la bahía de La Habana con un segundo cargamento masivo de ayuda humanitaria destinado a Cuba.
El envío fue gestionado por el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum y forma parte de una estrategia de cooperación que, en menos de 30 días, ha movilizado cerca de 2,000 toneladas de suministros hacia la isla.
Más de mil toneladas de alimentos en el segundo envío
El cargamento incluye principalmente frijol y leche en polvo, con aproximadamente 1,078 toneladas transportadas solo en el buque Papaloapan.
Además, se enviaron aceite, carnes en conserva y artículos de higiene personal, productos esenciales en medio de la profunda crisis económica que atraviesa Cuba.
De ese total, unas 23 toneladas fueron recolectadas por organizaciones sociales y ciudadanos mexicanos, sumándose al esfuerzo estatal en un gesto de solidaridad entre pueblos.
Este nuevo envío se suma al realizado el pasado 12 de febrero, consolidando a México como uno de los principales aliados logísticos de Cuba en el actual contexto de escasez. La llegada de los buques fue cubierta por medios oficiales, mostrando imágenes del atraque y la descarga de los contenedores en el puerto habanero.
Llega desde México segundo cargamento de ayuda humanitaria a Cuba.

Crisis en Cuba: apagones, combustible y dudas sobre la distribución
Sin embargo, mientras las cámaras enfocaban la llegada de la ayuda humanitaria a Cuba, en las calles la preocupación persiste.
Tras el primer cargamento, numerosos ciudadanos denunciaron que los productos apenas aparecieron en las bodegas estatales o que su distribución fue mínima.
En redes sociales se hizo viral el comentario sobre el llamado “paquetico de sopa”, símbolo de una entrega considerada insuficiente frente a la magnitud de la crisis.
Cuba enfrenta actualmente una paralización parcial del país debido a la falta de combustible, apagones prolongados y escasez generalizada de alimentos.
En ese escenario, surge una pregunta inevitable: ¿llegarán estas mil toneladas de frijol y leche en polvo a las mesas de quienes más lo necesitan o quedarán atrapadas en la burocracia y los almacenes del Estado?
Usuarios en redes han expresado sentimientos encontrados: “Gracias al pueblo de México por la solidaridad, pero queremos ver esa comida en nuestros platos, no solo en el noticiero”, escriben algunos cubanos.
Solidaridad internacional y realidad cotidiana
La ayuda humanitaria enviada por México representa, sin duda, un gesto significativo en términos diplomáticos y políticos.
No obstante, el impacto real dependerá de la transparencia y eficiencia en la distribución interna.
Para muchos ciudadanos, la experiencia reciente alimenta el escepticismo.
La comunidad cubana, dentro y fuera de la isla, sigue atenta al destino de estos cargamentos.
La pregunta que queda abierta es si este nuevo envío marcará una diferencia tangible en medio de la crisis o si será percibido como otro episodio más de asistencia que no logra transformar la realidad diaria de miles de familias.
