Lanchita de Regla vuelve a quedar varada en la bahía de La Habana

Imagen: Facebook / La Tijera
La emblemática lanchita de Regla, que conecta La Habana con este municipio al otro lado de la bahía, protagonizó un nuevo incidente el pasado 11 de marzo de 2026, alrededor del mediodía. La embarcación quedó varada en plena bahía de La Habana, causando alarma entre los pasajeros y testigos del suceso.
Según reportes del medio independiente La Tijera, el barco tuvo que ser remolcado hasta el Embarcadero de Luz tras detenerse en medio de su recorrido. No es la primera vez que ocurre un hecho similar: meses atrás la misma embarcación sufrió una avería casi idéntica, lo que ha reavivado las dudas sobre el estado técnico y la seguridad del transporte marítimo en la capital.

Imagen: Facebook / La Tijera
Desde hace décadas, la lanchita de Regla constituye una ruta vital dentro del transporte público en La Habana. Cada día, cientos de personas dependen de este servicio para cruzar la bahía hacia sus trabajos, centros de estudio o sus hogares. Sin embargo, el reciente incidente vuelve a poner en evidencia la profunda crisis del transporte en Cuba, donde la falta de mantenimiento, la escasez de repuestos y la antigüedad de los equipos agravan una situación que afecta a miles de ciudadanos.
Lanchita de Regla vuelve a quedar varada en la bahía de La Habana

Imagen: Facebook / La Tijera
Los usuarios del servicio coinciden en que no bastan los remolques de emergencia: hacen falta soluciones técnicas duraderas y un programa de reparación integral que garantice la seguridad de los pasajeros. “Cada viaje supone una incertidumbre”, expresó uno de los trabajadores habituales del trayecto, quien lamentó que la embarcación siga operando con deficiencias.
Más allá de su función práctica, la lanchita de Regla representa un símbolo de identidad habanera. En ella se cruzan historias, familias y generaciones que la han convertido en parte de la vida cotidiana de la ciudad. Por eso, para muchos, garantizar su funcionamiento seguro no es solo una cuestión de transporte, sino también de preservar una tradición popular que forma parte del patrimonio vivo de La Habana.
