La verdad médica detrás de uno de los mitos más temidos del herpes zoster.

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¿Qué es realmente la culebrilla y por qué aparece?
La culebrilla, conocida médicamente como herpes zóster, es una enfermedad viral que suele estar rodeada de miedos, rumores y creencias populares que no tienen base científica.
Es importante aclarar, desde el inicio, que no soy dermatóloga y que este artículo tiene un enfoque informativo y educativo, basado en evidencia médica ampliamente aceptada.
La verdad médica detrás de uno de los mitos más temidos del herpes zoster.

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La culebrilla no aparece por castigos, sustos ni causas místicas.
Se trata de la reactivación del virus varicela-zóster, el mismo que provoca la varicela, el cual permanece “dormido” en los nervios tras la infección inicial y puede activarse años después, sobre todo cuando las defensas bajan por edad, estrés prolongado, enfermedades crónicas o ciertos tratamientos médicos.
Mito 1: “Si la culebrilla se cierra o se une por delante y por detrás, la persona muere”
Este es uno de los mitos más extendidos y alarmantes, pero es completamente falso.
Las lesiones de la culebrilla siguen el trayecto de un nervio específico, lo que explica su forma en franja y su aparición en un solo lado del cuerpo.
Aunque visualmente pueda parecer que la “cabeza” y la “cola” se unen, esto no implica ningún riesgo de muerte ni una complicación grave por sí misma.
No existe evidencia médica que respalde esa creencia.
Mito 2: “Si sale en el pecho puede causar un infarto”
También falso.
El dolor del herpes zóster puede ser intenso, punzante o quemante, y cuando aparece en el tórax puede confundirse con un dolor cardíaco.
Sin embargo, no causa infartos ni paros cardíacos.
El dolor es de origen neurológico, no cardíaco, y no daña el corazón.
Mito 3: “La culebrilla es altamente contagiosa”
La culebrilla no se contagia de persona a persona como tal. Lo que sí puede ocurrir es que alguien con lesiones activas transmita el virus a una persona que nunca tuvo varicela, provocándole varicela, no culebrilla.
Por eso se recomienda cubrir las lesiones y mantener medidas básicas de higiene.
La verdadera complicación a tener en cuenta
La complicación más relevante es la neuralgia posherpética, un dolor persistente que puede durar semanas o incluso meses después de que la piel sana.
No es mortal, pero puede afectar de forma significativa la calidad de vida si no se trata adecuadamente.
Un mensaje final claro y tranquilizador
La culebrilla no es una sentencia, no mata por “cerrarse”, no provoca infartos y no es una enfermedad misteriosa.
Es una condición viral conocida, tratable y prevenible en muchos casos gracias a la vacunación, especialmente recomendada en adultos mayores y personas con defensas bajas.
El diagnóstico y tratamiento tempranos marcan una gran diferencia en la evolución.
