La Guiteras vuelve a operar, pero la pregunta es: ¿cuánto tiempo durará?
La Guiteras entró … o La Guiteras salió… Son frases que el cubanos de a pie entiende muy bien y puede generar la primera calma, pero la segunda mucho estrés. En horas de la tarde dan a conocer la posibilidad de la Central Termoeléctrica (CTE) Antonio Guiteras sincronice con el Sistema Energético Nacional, luego del quinto apagón total de Cuba.
Tema de bastante sensibilidad, pues hablar de electricidad es hablar de la vida misma. No solo porque la corriente mantiene encendidos los bombillos de las casas, sino porque de ella depende el refrigerador donde se guarda la comida, el ventilador que alivia las madrugadas calientes, la bomba de agua que llena los tanques, e incluso el ánimo con el que se enfrenta el día. Por eso, cada vez que una termoeléctrica se reincorpora al sistema electroenergético nacional, el país entero se siente en expectativa.
Hoy, todas las miradas se dirigen hacia Matanzas, a la central termoeléctrica Antonio Guiteras, el mayor bloque unitario de la nación, cuya entrada resulta clave para estabilizar la carga eléctrica y extender la cobertura al resto del territorio.
Un arranque esperado

ACN
En la medianoche, los pasillos de la sala de control de la Guiteras estaban llenos de movimiento. Entre pantallas, botones y válvulas, comenzó la cuenta regresiva para poner en marcha nuevamente la central después de su salida de servicio. El proceso de energización arrancó con la expectativa de miles de familias cubanas que, a esa misma hora, lidiaban con apagones o con la incertidumbre de no saber a qué hora volvería la luz.

Captura de pantalla
Román Pérez Castañeda, director técnico de la planta, lo explicó a la prensa nacional: “Alrededor de la medianoche comenzamos a alimentar los sistemas principales. Por la forma en que la unidad había salido de servicio, hubo equipos que no pudimos comprobar previamente, y en el mismo arranque fuimos detectando dificultades. Sin embargo, cada detalle se fue resolviendo”.
Una de esas trabas ocurrió a las 5:25 de la madrugada, cuando las válvulas principales que regulan el combustible hacia los quemadores presentaron fallos. Ese retraso alargó el encendido de la caldera. Sin embargo, un grupo de jóvenes especialistas, guiados por ingenieros con más experiencia, resolvieron la situación y lograron mantener el proceso en curso.
“Ya tenemos tres quemadores en servicio, y vamos ajustando parámetros como el vapor, la presión, la temperatura de los metales… todo con mucha cautela, porque el arranque de la turbina es un paso delicado. Pero en este momento todo marcha dentro de la normalidad”, aseguró Pérez Castañeda.

Captura de pantalla del perfil de Facebook de la CTE Guiteras
Si nada falla, en horas de la tarde la Guiteras podría sincronizarse nuevamente con el sistema electroenergético nacional, devolviendo estabilidad a un país urgido de electricidad.
Lo que significa para el cubano la entrada de la Guiteras
Para quien vive en La Habana, Cienfuegos, Camagüey o Santiago, puede sonar lejano escuchar que “la Guiteras está arrancando”. Sin embargo, la realidad es que su funcionamiento tiene un impacto directo en la vida cotidiana de todos.
Durante 41 días consecutivos, esta central se mantuvo generando energía de manera estable, hasta que una falsa señal en los valores de presión del vapor sobrecalentado la obligó a desconectarse. Desde entonces, los apagones han sido más largos, más frecuentes y más desesperantes.
La reentrada de la Guiteras no significa que los problemas eléctricos desaparezcan , pero sí representa un alivio. Con su potencia, se podrá repartir mejor la carga entre las provincias, acortar los tiempos sin servicio y darle un respiro a hogares que ya se sienten exhaustos.
Porque detrás de cada apagón hay una historia: la madre que no logra cocinar a tiempo, el anciano que no puede dormir por el calor, el muchacho que pierde la conexión a internet para estudiar, la familia que ve cómo se echa a perder lo poco que guardaba en el refrigerador. En un país donde la electricidad es mucho más que un servicio, la Guiteras es una esperanza encendida.
En tiempos donde la desconfianza se mezcla con la necesidad, escuchar que son los propios ingenieros y obreros quienes pasan noches enteras para poner en marcha la central, genera una mezcla de respeto y gratitud. Son ellos quienes, en silencio, pelean contra válvulas que no responden, equipos que fallan y sistemas que envejecen, para que en los hogares cubanos se pueda volver a encender una bombilla.
Una luz que todos esperan

Foto de archivo de X del Ministerio de Energía y Minas.
No es exagerado decir que la entrada en funcionamiento de la Guiteras dará un respiro, aunque todavía falten muchas soluciones de fondo. Para el cubano de a pie, esas palabras técnicas que hablan de sincronización, turbinas y sobrecalentadores se traducen en algo mucho más simple:
la posibilidad de dormir con un ventilador encendido, de cocinar sin apuros, de que los niños puedan ver la televisión o hacer las tareas con luz.