José Antonio Kast asume la presidencia de Chile e inicia el «Gobierno de emergencia» más conservador desde el retorno a la democracia

Imagen/ El País
José Antonio Kast asumió este miércoles la Presidencia de Chile en una solemne ceremonia celebrada en el Congreso Nacional, en la ciudad costera de Valparaíso, convirtiéndose en el jefe de Estado más derechista desde el retorno a la democracia en 1990. El abogado de 60 años, padre de nueve hijos y antiabortista declarado, recibió la banda presidencial de manos de la nueva presidenta del Senado, Paulina Núñez, en un acto al que asistieron parlamentarios de todos los partidos y una docena de jefes de Estado y de Gobierno de todo el mundo.
«Sí, juro», dijo el exdiputado católico, que en un gesto con connotaciones religiosas optó por jurar en lugar de prometer el cargo. Kast es también el primer mandatario en democracia que ha reconocido haber respaldado la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990) en el plebiscito de 1989, a diferencia del expresidente Sebastián Piñera, único conservador que había gobernado hasta ahora, quien votó entonces en contra de la continuidad del régimen.
La ceremonia y los asistentes
El saliente presidente Gabriel Boric, ubicado en las antípodas ideológicas del nuevo mandatario, recibió a Kast sin corbata y con aplausos. El ultraconservador, visiblemente relajado, se permitió incluso saltarse el protocolo para saludar personalmente a las autoridades extranjeras y locales ubicadas en primera fila. Una vez entregada la banda presidencial, Boric abandonó el Congreso acompañado de su pareja, Paula Carrasco, su hijastro y su pequeña hija Violeta, de ocho meses.
Entre los asistentes internacionales destacaron el rey Felipe VI de España, el presidente argentino Javier Milei —con quien Kast se fundió en un afectuoso abrazo—, y los mandatarios de Ecuador, Daniel Noboa; Bolivia, Rodrigo Paz; Panamá, José Raúl Mulino; Honduras, Nasry Asfura; Costa Rica, Rodrigo Chaves; Paraguay, Santiago Peña; y Uruguay, Yamandú Orsi. También asistió la líder de la oposición venezolana y Premio Nobel de la Paz, María Corina Machado.
Las ausencias notables
La sorpresa la dio el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, quien suspendió su participación a última hora alegando problemas de agenda. Según la prensa brasileña, la cancelación obedeció a la presencia en la ceremonia de Flávio Bolsonaro, considerado su principal rival en las elecciones de octubre e hijo del expresidente Jair Bolsonaro, condenado a 27 años de prisión por intento de golpe de Estado.
Tampoco pudo concretarse la reunión bilateral prevista entre Kast y Milei, que fue cancelada por problemas de agenda del argentino.
Un gabinete sin experiencia política y el control del Congreso
Horas antes de la ceremonia, en el palacio de Cerro Castillo, en la vecina Viña del Mar, Kast posó para la foto oficial con su gabinete, integrado por 24 ministros —13 hombres y 11 mujeres—, en su mayoría sin experiencia política y vinculados al sector privado y la academia. Los titulares de las carteras más importantes serán el economista liberal Jorge Quiroz (Hacienda), la exfiscal Trinidad Steinert (Seguridad Pública) y el exparlamentario Claudio Alvarado (Interior).
La jornada arrancó con una buena noticia para el republicano: los partidos de la derecha tradicional lograron el control administrativo de las dos cámaras del Congreso. En el Senado, y tras un acuerdo con las formaciones de centroizquierda, Paulina Núñez, de Renovación Nacional, fue elegida presidenta de la mesa. En la Cámara Baja se impuso Jorge Alessandri, de la Unión Demócrata Independiente.
Renuncia al partido y primeras acciones
Una de las primeras acciones de Kast fue renunciar al Partido Republicano, la formación de extrema derecha que fundó en 2019, siguiendo la tradición de otros presidentes chilenos como Patricio Aylwin y Sebastián Piñera, que se desvincularon de sus partidos antes de asumir.
Antes de acudir al Congreso, Kast lamentó el ataque a un agente de Carabineros en la ciudad sureña de Punta Arenas. «Cuando atacan a un carabinero, nos atacan a todos nosotros. Esto va a cambiar, porque los vamos a perseguir, encontrar, encerrar y les vamos a aplicar todo el peso de la ley, sin ambigüedad», sostuvo en una solapada crítica a la administración de Boric.
Agenda de emergencia
Tras la ceremonia, Kast ofreció un almuerzo a las autoridades extranjeras y posteriormente se desplazó a Santiago para su primer acto oficial: la inauguración del año escolar en el Liceo Augusto D’Halmar, en la comuna de Ñuñoa. Sobre las 21:00 hora local, el mandatario pronunciará su primer discurso desde La Moneda, donde detallará las prioridades del «Gobierno de emergencia» que ha prometido instalar, centrado en seguridad, migración irregular y economía.
Kast, que gobernará con el apoyo de su formación y la derecha tradicional, tendrá que lidiar con un Parlamento dividido y sin mayorías claras, mientras inicia una nueva etapa política que marcará un giro radical en la historia reciente de Chile.
