Innovadora tecnología con microrrobots promete disolver cálculos renales en días.

Foto: Revistas Médicas
Un equipo internacional de investigadores liderado por la Universidad de Waterloo está desarrollando una revolucionaria tecnología médica para tratar los dolorosos cálculos renales de ácido úrico mediante pequeños robots magnéticos.
Este avance podría marcar un antes y un después en el tratamiento de la litiasis renal, una afección que afecta aproximadamente al 12 % de la población mundial y que tiende a reaparecer con frecuencia, generando tratamientos prolongados, cirugías repetidas y un alto impacto en la calidad de vida de los pacientes.
Innovadora tecnología con microrrobots promete disolver cálculos renales en días.

¿Cómo funcionan los microrrobots para eliminar cálculos renales?
La innovadora técnica ha sido probada en un modelo impreso en 3D a tamaño real del tracto urinario.
El sistema consiste en finas tiras robóticas con forma de espagueti, de aproximadamente un centímetro de longitud, que contienen imanes y una enzima llamada ureasa.
Estas tiras suaves y flexibles se introducen cerca del cálculo renal mediante un brazo robótico controlado por médicos especialistas.
Una vez posicionadas, las tiras liberan la enzima ureasa, la cual reduce la acidez de la orina circundante.
Este cambio en el entorno químico permite disolver progresivamente los cálculos de ácido úrico hasta que alcanzan un tamaño lo suficientemente pequeño como para ser expulsados de forma natural en cuestión de días. Este enfoque mínimamente invasivo representa una alternativa prometedora frente a los métodos tradicionales.
Una alternativa a la cirugía y los tratamientos prolongados
Actualmente, no existe un tratamiento verdaderamente eficaz para este tipo específico de cálculo renal.
Según explicó la doctora Veronika Magdanz, profesora de ingeniería de diseño de sistemas y directora del Laboratorio de Microrrobótica Médica en Waterloo, los pacientes suelen recibir analgésicos y medicamentos orales que actúan lentamente durante semanas o incluso meses. En situaciones graves, cuando el cálculo bloquea el flujo de orina, la única opción viable es la cirugía.
Esta nueva tecnología podría beneficiar especialmente a pacientes con cálculos recurrentes, personas que no toleran bien la medicación oral o que presentan factores de riesgo que impiden una intervención quirúrgica, como infecciones crónicas.
Próximos pasos en la investigación médica
El proyecto se encuentra en fase de desarrollo avanzado. Los próximos pasos incluyen estudios en animales grandes y el perfeccionamiento del sistema de control magnético, que utiliza un imán motorizado integrado en un brazo robótico y sistemas de ultrasonido en tiempo real para guiar con precisión los microrrobots dentro del tracto urinario.
Si los ensayos continúan mostrando resultados positivos, esta tecnología podría convertirse en una solución innovadora, eficaz y menos dolorosa para millones de personas que sufren de cálculos renales en todo el mundo, reduciendo además la carga sobre los sistemas de salud y mejorando significativamente la experiencia del paciente.
