Cuba adelanta una hora sus relojes desde el 8 de marzo.

Foto: Radio Ciudad del Mar
Cuba anunció que a partir del domingo 9 de marzo de 2026 el país implementará el Horario de Verano 2026, una medida anual orientada a aprovechar mejor la luz solar y reducir el consumo energético.
Según información oficial publicada por medios estatales, incluyendo Tribuna de La Habana, el ajuste consiste en adelantar una hora los relojes a las 00:00 horas del 9 de marzo, con el objetivo de hacer un uso más eficiente de la energía eléctrica durante los meses más cálidos y con mayor cantidad de luz natural.
¿Por qué se implementa el horario de verano?
El cambio de hora busca maximizar el aprovechamiento de la luz natural durante las tardes, disminuyendo la necesidad de encender sistemas de iluminación y otros equipos que demandan electricidad.
Cómo afectará a la rutina diaria
El avance de los relojes implicará que:
- Los días parezcan más largos por las tardes
- Las mañanas amanezcan con luz un poco más tarde
Este tipo de medidas suele generar debates entre la población, ya que mientras algunos usuarios destacan beneficios en términos de luz natural y actividades recreativas vespertinas, otros señalan que el cambio puede provocar ajustes en los patrones de sueño y rutinas familiares.
Adopción anual del Horario de Verano
La medida del horario de verano se suma a otros cambios estructurales y temporales que forman parte de las estrategias del Gobierno para responder a las limitaciones de suministro de energía y mitigar los impactos sociales de los cortes eléctricos.

Imagen: Diario Libre
Recomendaciones a la población
Las autoridades recomiendan a la población:
- Ajustar sus relojes el sábado 8 de marzo antes de dormir, adelantándolos una hora
- Tener en cuenta el cambio en sus horarios laborales, escolares y personales
- Mantenerse informados a través de los medios oficiales para cualquier actualización de servicios
La práctica de adelantar la hora del reloj durante los meses de primavera y verano es común en muchos países del mundo como una forma de ahorrar energía y aprovechar mejor la luz natural. Sin embargo, la efectividad de esta medida suele variar según la latitud geográfica, los patrones de consumo y las condiciones específicas de cada país.
En el caso de Cuba, aunque este ajuste se aplica desde hace años, su implementación en 2026 llega en un momento especialmente sensible para la infraestructura energética nacional, lo que ha puesto el enfoque en el impacto real que puede tener sobre la reducción de la demanda energética.
