En una entrevista difundida por el periodista Mario J. Pentón, el embajador estadounidense en Cuba, Mike Hammer, abordó temas clave de la relación bilateral: las negociaciones diplomáticas, la crisis migratoria que afecta a miles de cubanos y las tensiones políticas que persisten entre ambos gobiernos.
Hammer subrayó que Washington mantiene un interés en ordenar los flujos migratorios y en presionar al régimen cubano para que respete los derechos humanos. Sus declaraciones llegan en un momento en que la isla enfrenta una de las crisis económicas más profundas de las últimas décadas, marcada por escasez de alimentos, inflación y un éxodo masivo hacia Estados Unidos.
Migración como eje central
La migración ha sido un tema recurrente en la agenda bilateral. El éxodo de cubanos hacia Estados Unidos se ha intensificado en los últimos años, con cifras récord de entradas por la frontera sur. Washington busca acuerdos que permitan canales legales y seguros de migración, mientras La Habana denuncia las sanciones como causa del deterioro económico.
Los temas abordados por Hammer

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Negociaciones diplomáticas
Hammer destacó que las conversaciones con el régimen cubano buscan avances en temas prácticos, como la cooperación en seguridad y migración. Sin embargo, dejó claro que Estados Unidos no suavizará su postura frente a las violaciones de derechos humanos en la isla.
El embajador reconoció que la migración irregular es un desafío para ambos países. Washington ha reforzado programas de parole humanitario y acuerdos de deportación, mientras insiste en que el régimen debe generar condiciones internas que reduzcan la salida masiva de ciudadanos.
Derechos humanos y democracia

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Hammer reiteró que la política estadounidense seguirá enfocada en apoyar a la sociedad civil cubana y en exigir respeto a las libertades fundamentales. Este punto genera fricciones con el gobierno de Miguel Díaz-Canel, que acusa a Washington de injerencia.
Repercusiones internacionales
Se debe tener en cuenta que la crisis migratoria cubana impacta en países de tránsito como México y Centroamérica, que deben gestionar el flujo de migrantes hacia la frontera norte. Por otra parte aunque mantiene relaciones diplomáticas con Cuba, la Unión Europea también ha expresado preocupación por la situación de derechos humanos.
La entrevista de Hammer se produce en un contexto donde Cuba mantiene estrechos vínculos con Caracas, lo que complica la dinámica regional. Las declaraciones del embajador Mike Hammer reflejan la complejidad de las relaciones entre Estados Unidos y Cuba, donde la migración, los derechos humanos y las tensiones políticas siguen siendo ejes centrales.
Aunque existen espacios de negociación, el camino hacia una normalización plena parece lejano. La entrevista confirma que Washington mantendrá una política de presión diplomática y económica, mientras busca acuerdos prácticos para gestionar la crisis migratoria.

