Grave denuncia sobre corrupción y abusos en la Empresa de Ómnibus Nacionales de Cuba

Imagen: Proporcionada por Alexis Antonio Sáez Justiz
En las últimas horas, la redacción de InfoFlashMundo ha recibido una denuncia directa de Alexis Antonio Sáez Justiz, ex trabajador de la Empresa de Ómnibus Nacionales, quien decidió compartir su testimonio para exponer una compleja red de corrupción, abuso de poder y mala gestión que, según sus palabras, ha llevado al colapso de una de las entidades más importantes del transporte público en Cuba.
Me llamo Alexis Antonio Sáez justiz Haber Óscar Alberto Carvajal Serrano tuvo cargo de vice ministro en el mitrans y fue expulsado de allí x desastres duros. En ese tiempo Eduardo Rodríguez Dávila no era ministro pero si era ya amigo del Lo hubico sigilosamente en la empresa de ómnibus nacionales como jefe de operaciones. Hay comenzaron los desastres de una empresa muy bonita donde pensé retirarme Entonces cuando Eduardo Rodríguez Dávila ascendió al cargo de ministro quitó a Albertico q era nuestro director general lo puso a el. El principio del fin Oscar empezó a malversar con los vienes de la empresa como la destrucción de la terminal de ómnibus nacionales de la capital a través de MIPYMES privadas donde se mueve ampliamente.
El inicio del declive: nombramientos y expulsiones
Según relata Sáez Justiz, el deterioro de la empresa comenzó cuando Óscar Alberto Carvajal Serrano, tras ser expulsado de su cargo de viceministro en el Ministerio de Transporte (MITRANS) por “desastres duros”, fue ubicado discretamente como jefe de operaciones en Ómnibus Nacionales, gracias a su amistad con Eduardo Rodríguez Dávila. En ese momento, Rodríguez Dávila aún no era ministro, pero ya tenía influencia en el sector.
Con la posterior promoción de Rodríguez Dávila a ministro, Carvajal Serrano fue designado como director general de la empresa, desplazando a “Albertico”, quien hasta entonces había dirigido la entidad con mejores resultados. Para Sáez Justiz, este fue el “principio del fin”.
Malversación y destrucción de activos



El denunciante asegura que Carvajal Serrano comenzó a malversar bienes de la empresa, incluyendo la destrucción de la terminal de Ómnibus Nacionales en la capital, mediante contratos con empresas privadas (MIPYMES) en las que, según afirma, se mueve ampliamente Heriberto Naranjo Carrillo, otro funcionario expulsado del Ministerio del Interior (MININT), donde ocupaba el cargo de jefe de transportaciones en la base Diezmero.
Sáez Justiz relata que Carvajal Serrano fue removiendo a directivos experimentados del sector para colocar en puestos clave a personas de su confianza, incluso a individuos con antecedentes de malversación, como Condis, también expulsado del MININT. Condis llegó a ocupar el cargo de director de abastecimiento de partes y piezas a nivel nacional, pese a su desconocimiento del ramo, y fue posteriormente expulsado por robar parte del botín de Carvajal Serrano.
Desaparición de recursos y represión laboral
La gestión de estos directivos, según Sáez Justiz, se caracterizó por el abuso y la malversación. El desastre fue tan grande que, para encubrirlo, Carvajal Serrano ordenó la desaparición del almacén central de Ómnibus Nacionales en Agua Dulce. También trajo a Jesús, otro expulsado del MININT por malversación, quien actualmente dirige la base Augusto César Sandino en el municipio Cerro, donde incluso han desaparecido ómnibus completos sin explicación.
“Los recursos no llegan a los ómnibus, los choferes tienen que comprarlos de su propio bolsillo, y si exiges tus derechos, te expulsan a la calle”, denuncia Sáez Justiz.
Una historia personal de injusticia
Sáez Justiz narra que trabajaba en la base de Ómnibus Nacionales Colaboración, en Avenida Boyeros y La Guayaba, en un ambiente de armonía hasta que Carvajal Serrano, como director general, expulsó a José Abilio Jiménez, un veterano del sector, para ascender a Heriberto Naranjo Carrillo, quien desató una “batalla campal” contra los choferes.
En su caso personal, cuenta que el jefe técnico de la base fue enviado a “canibalizar” el ómnibus 645, el cual él mismo había reconstruido con esfuerzo y dedicación para servir al pueblo. Hoy, la base enfrenta pérdidas económicas gigantescas por el robo sistemático de piezas, llantas de aluminio y baterías, sin que las autoridades tomen medidas.
El arrendamiento de ómnibus y la red de testaferros
Sáez Justiz asegura que la idea del arrendamiento de ómnibus surgió en la propia empresa y que todos los beneficiarios de estos vehículos son testaferros que pagan sobornos a Carvajal Serrano, Jesús y Naranjo Carrillo, perpetuando un sistema de corrupción y abuso que, afirma, “no acabará jamás”.
Desempleo y desesperanza
Hoy, Alexis Antonio Sáez Justiz vive sin empleo, víctima de un sistema que lo ha marginado por denunciar estas irregularidades. “Cuando vas a buscar empleo, te investigan y lo que dicen de ti es lo peor, aunque nunca fui sancionado laboralmente”, lamenta. Con una familia a su cargo, incluyendo una hija de 18 años y un niño de 5, afirma que hace “maravillas para poner el plato de comida diario en la mesa”.
Sáez Justiz concluye su testimonio señalando que su situación es compartida por muchos otros trabajadores honestos que han sido desplazados por la corrupción y el abuso. Promete enviar próximamente documentos y denuncias formales presentadas a la policía y al partido, aunque reconoce que “se cubren entre ellos en ese mugre represor”.
Nota de la redacción:
InfoFlashMundo agradece la confianza de Alexis Antonio Sáez Justiz, quien se comunicó directamente con nuestra redacción para hacer pública esta denuncia. Nos comprometemos a dar seguimiento a este caso y a cualquier documentación adicional que pueda aportar, en busca de transparencia y justicia para los trabajadores del transporte en Cuba.
