Fallece Miriam Learra leyenda del teatro y cine cubano a los 88 años en La Habana.

Foto: perfil de facebook de Miriam Learra
La cultura cubana despide a una de sus figuras más emblemáticas.
La reconocida actriz Miriam Learra falleció en La Habana a los 88 años de edad, dejando tras de sí una profunda huella en el teatro, el cine y la televisión de la Isla.
Nacida en Cuba el 19 de noviembre de 1936, Learra dedicó más de seis décadas a la actuación, convirtiéndose en un referente imprescindible de las artes escénicas nacionales.
Fallece Miriam Learra

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Una carrera marcada por el talento y la dedicación
Miriam Learra se vinculó al mundo de la actuación en 1962, cuando ingresó a un taller dirigido por Julio Matos.
Al año siguiente fue seleccionada para estudiar actuación y dirección teatral en el prestigioso centro DAMU de Praga, donde se graduó en 1966.
A su regreso a Cuba, se incorporó al grupo Teatro Estudio**, con el que desarrolló una extensa carrera artística que abarcó clásicos de la dramaturgia universal y cubana.
Entre sus interpretaciones más destacadas se encuentran “Doña Rosita la soltera”, “Bodas de sangre”, “La ronda”, “Galileo Galilei”, “Don Gil de las calzas verdes” y “El cartero de Neruda”, entre muchas otras.

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En la década de 1990 se integró a la Compañía Hubert de Blanck, donde continuó brillando en los escenarios nacionales.
Reconocimientos y legado artístico

A lo largo de su carrera, Miriam Learra fue reconocida por su excepcional talento y entrega.
Obtuvo el Premio a la Mejor Actuación Femenina en el primer Festival de Teatro de La Habana y el mismo galardón en el Festival de Teatro de Sitges, en Barcelona, España.
Además de su trabajo actoral, fue profesora en la Escuela Nacional de Arte entre 1977 y 1980, presidenta de la Sección de Teatro de la UNEAC (1982-1984) y directora del Grupo Teatro Estudio entre 1993 y 1995.
Presencia en el cine y la televisión cubana

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Miriam Learra también dejó su marca en la televisión cubana, participando en series emblemáticas como “La séptima familia”, “Las honradas”, “Tierra brava”, “Sin perder la ternura”, “El año que viene” y “Entre mamparas”, durante las décadas de 1980 y 1990.
En el cine, actuó en producciones de renombre como “Un día de noviembre” (1972, Humberto Solás), “El brigadista”*(1977, Octavio Cortázar), “Aquella larga noche” (1979, Enrique Pineda Barnet) y “Mambí” (1997, Teodoro y Santiago Ríos).
Despedida a una figura irrepetible

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El dramaturgo Norge Espinosa lamentó su fallecimiento a través de redes sociales, destacando su invaluable aporte a la escena cubana.
“Estudió mediante una beca en Praga y trabajó con los mejores directores en obras memorables.
Continuó su trayectoria en la Compañía Hubert de Blanck y también incursionó en la radio, el cine y la televisión”, escribió.
Aunque no se ha informado la causa del deceso, el legado de Miriam Learra permanece vivo en la memoria del público y en la historia del arte cubano.
Su talento, disciplina y pasión por la escena la convierten en una leyenda del teatro cubano, cuyo nombre seguirá inspirando a futuras generaciones de actores y amantes del arte.