El sur y el oeste de Europa están viviendo un episodio meteorológico sin precedentes: una ola de calor abrasadora que ha puesto en jaque a decenas de millones de personas y ha obligado a las autoridades a emitir alertas sanitarias en varios países.
Las temperaturas superan con creces los 40 grados Celsius, y en algunos puntos, como España y Portugal, se han rozado o incluso superado los 46 grados, récords históricos que han encendido todas las alarmas.
¿Dónde se siente más la ola de calor? Los países más afectados

Grecia/ AP Foto: Petros Giannakouris
La situación es especialmente crítica en Francia, Italia, Portugal y España, aunque el calor también se ha hecho sentir en Grecia, Alemania, Reino Unido e incluso Turquía.
El sur y el oeste del continente son las zonas más castigadas, con ciudades como Sevilla, Córdoba, Lisboa, Roma, Milán y París registrando máximas históricas y activando alertas rojas.
En Francia, el gobierno ha declarado la alerta roja en París y otras quince regiones, algo que la ministra de Transición Ecológica, Agnès Pannier-Runacher, ha calificado como “nunca visto”.
Más de 1.350 escuelas han cerrado total o parcialmente, y se han tomado medidas drásticas como restringir la circulación de vehículos contaminantes y cerrar el acceso a la cima de la Torre Eiffel.
Italia, por su parte, ha decretado la máxima alerta por calor en 17 de sus principales ciudades, incluyendo Roma, Milán y Nápoles, y se plantean prohibir actividades laborales en las horas más calurosas del día.
Terribles Consecuencias de la ola de calor: más allá del sudor
El impacto de esta ola de calor va mucho más allá de la incomodidad de sudar en la sombra. Las consecuencias son graves y, en muchos casos, trágicas.
Se han registrado cierres de escuelas, restricciones de movilidad, evacuaciones por incendios forestales y, lo más preocupante, un aumento de fallecimientos, especialmente entre los grupos más vulnerables: ancianos, niños y personas con enfermedades crónicas.
El calor extremo dispara el riesgo de deshidratación, golpes de calor, calambres y agotamiento. Los síntomas pueden ir desde malestar general, dolor de cabeza y náuseas hasta convulsiones, coma y, en los casos más graves, la muerte. Además, los incendios forestales se han multiplicado, obligando a desalojar poblaciones enteras y poniendo en riesgo ecosistemas y propiedades.
Medidas Urgentes ante la terrible ola de calor: ¿Qué hacen los gobiernos?

Lisboa región de Beja/ Getty Images
Las autoridades han reaccionado con rapidez ante esta emergencia climática. Además de las alertas sanitarias y el cierre de escuelas, se han implementado restricciones de tráfico en ciudades como París, se han abierto centros de refrigeración para la población y se han activado protocolos especiales para proteger a los colectivos más vulnerables.
En Italia, se estudia prohibir el trabajo al aire libre durante las horas centrales del día, mientras que en España, la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) ha advertido que el 61% de los municipios están en zona de riesgo para la salud este martes, y el 44% el miércoles.
¿Cómo sobrevivir al infierno? Consejos para la Población
Frente a este panorama, los expertos insisten en la necesidad de tomar precauciones urgentes. Aquí van algunos consejos clave para sobrellevar la ola de calor:
– Hidrátate, aunque no tengas sed: Bebe agua y zumos de fruta, evita el alcohol, la cafeína y las bebidas azucaradas.
– Evita el sol en las horas centrales del día: Entre las 11:00 y las 15:00, permanece en la sombra o en lugares frescos y ventilados.
– Viste ropa ligera y de colores claros: Usa sombrero, gafas de sol y protector solar.
– Reduce la actividad física: Si puedes, evita el ejercicio intenso durante las horas de más calor.
– No dejes a personas ni animales en vehículos cerrados: El interior de un coche puede alcanzar temperaturas mortales en pocos minutos.
– Cuida a los más vulnerables: Ancianos, niños, enfermos crónicos y embarazadas necesitan especial atención[6][8].
– Mantén tu casa fresca: Baja las persianas y cierra las ventanas durante el día; ábrelas por la noche para ventilar.
Cuando el calor se vuelve peligroso: ¿Qué hacer ante un golpe de calor?

Personas sentadas a la sombra a lo largo del río Sena en París el domingo 29 de junio de 2025/ AP Photo Michel Euler
Si alguien sufre un golpe de calor, los síntomas pueden ser graves: piel caliente y enrojecida, temperatura corporal por encima de 40 grados, náuseas, vómitos, dolor de cabeza, mareos y, en casos extremos, convulsiones o coma. Ante estos síntomas, es fundamental:
– Colocar a la persona en un lugar a la sombra y quitarle ropa para airearla.
– Refrescarle con agua fría o hielo, especialmente en la cara y las axilas.
– No dar líquidos si está inconsciente.
La nueva normalidad: cambio climático y olas de calor
El secretario general de la ONU, António Guterres, ha advertido desde Sevilla que “el calor extremo ya no es un evento raro, se ha convertido en la nueva normalidad”.
El planeta se está calentando y, como consecuencia, las olas de calor son cada vez más frecuentes, intensas y peligrosas. Ningún país es inmune, y todos debemos adaptarnos y tomar medidas urgentes para proteger nuestra salud y nuestro entorno.
Europa está viviendo un verano que pasará a la historia, no por sus vacaciones, sino por el sufrimiento que ha traído consigo. La ola de calor es un recordatorio de que el cambio climático no es una amenaza lejana, sino una realidad que nos afecta aquí y ahora.