Estudiantes de la Universidad de La Habana protestan y se reúnen con autoridades.
Un grupo de estudiantes que realizaba una protesta pacífica en la escalinata de la Universidad de La Habana (UH) decidió reunirse con autoridades universitarias para discutir sus demandas, en medio del creciente malestar por las condiciones en que se desarrolla el proceso docente en Cuba.

La manifestación comenzó con una sentada pacífica en la emblemática escalinata del centro universitario, protagonizada por alrededor de una veintena de alumnos que denunciaban las dificultades para continuar sus estudios debido a la crisis energética que atraviesa el país.
Los estudiantes cuestionaron especialmente la decisión de mantener clases semipresenciales o a distancia en varias universidades cubanas, pese a los constantes apagones y a los problemas de conectividad que afectan a gran parte del territorio nacional.
Según testimonios difundidos en redes sociales y citados por activistas, muchos jóvenes consideran que estudiar en estas condiciones resulta prácticamente imposible, ya que la falta de electricidad limita el acceso a internet y dificulta la participación en las actividades académicas virtuales.

Captura Facebook/ Mario Pentón
A estos problemas se suman otras dificultades cotidianas que enfrentan los estudiantes, como el deterioro del transporte público y el elevado costo de los datos móviles, factores que también influyen en su capacidad para asistir a clases o mantenerse conectados.
Reunión con autoridades universitarias
Horas después de iniciarse la protesta, los estudiantes decidieron entrar al campus universitario para dialogar directamente con funcionarios y administradores de la institución segun público en la Red Social X un corresponsal en Cuba de la agencia CNN.

Captura Red Social X/Patrick Oppmann
La reunión se produjo en medio de un ambiente de tensión. Reportes en redes sociales señalaron que durante las primeras horas de la protesta los jóvenes que permanecían en la escalinata estaban rodeados por agentes de la Seguridad del Estado, lo que generó preocupación entre observadores y periodistas independientes.
Ante la situación, la dirección de la Universidad de La Habana habría adelantado un consejo de dirección para analizar el malestar estudiantil y evaluar posibles respuestas a las inquietudes planteadas por los manifestantes.
El descontento estudiantil no parece limitarse a la Universidad de La Habana. Según testimonios difundidos en redes sociales, también se reporta malestar en otras instituciones académicas del país, como la CUJAE y la Universidad de las Ciencias Informáticas (UCI).
La protesta refleja el impacto directo que la crisis energética y tecnológica está teniendo en la vida universitaria cubana. Los frecuentes apagones, junto con la limitada conectividad a internet, han complicado el funcionamiento del sistema educativo y han generado frustración entre los estudiantes.
La reunión con las autoridades podría marcar el siguiente paso en un conflicto que pone de relieve las dificultades que enfrentan miles de jóvenes en Cuba para continuar sus estudios en medio de la actual situación económica y energética del país.
