Este verano de 2025 ha quedado marcado como el más devastador en décadas por los incendios forestales. Más de 343 000 hectáreas han sido arrasadas, cifra que supera ampliamente picos anteriores y convierte a este episodio en uno de los más críticos del siglo.
Los grandes focos —como los de Uña de Quintana (Zamora) con cerca de 40 000 ha y Chandrexa de Queixa (Ourense) con más de 38 000 ha— ilustran la fuerza destructiva concentrada en apenas dos semanas. El incendio en Molezuelas de la Carballeda ya se considera el más extenso de los ocurridos recientemente en España, tras cruzar a León y arrasar más de 37 000 ha.

Mapa/ El País
En Extremadura, el incendio en Jarilla ha devastado miles de hectáreas, con más de 6 000 ha afectadas y decenas de municipios desalojados y confinados. En Madrid, el fuego en Tres Cantos causó una víctima mortal, evacuaciones masivas y cuantiosos daños materiales.
En Galicia, el drama llegó con el fuego de Chandreja de Queija, que consumió más de 3 000 ha y obligó a evacuar instalaciones de montaña como el campamento de Manzaneda.
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La magnitud de esta crisis ha convertido a España en la líder en superficie calcinada dentro de la UE, y la cifra total escaló a más de 382 000 ha en algunas estimaciones recientes.
Respuesta del presidente Pedro Sánchez ante incendios

Brais Lorenzo EFE
En respuesta, el presidente Pedro Sánchez ha anunciado que el próximo martes declarará “zona catastrófica” varias de las regiones afectadas, desde el puesto de mando de Jarilla, Cáceres, subrayando que “la lealtad institucional, la voluntad de colaboración compartida y la solidaridad regional y entre países es fundamental”, y enfatizando que, aunque «los medios están, y serán mayores», también «las competencias están delimitadas y tenemos que involucrarnos todos».
Paralelamente, la vicepresidenta Sara Aagesen ha vinculado directamente la gravedad del desastre con la crisis climática y ha reclamado un pacto de Estado por la prevención y la gestión forestal sostenible, con el respaldo de Greenpeace.
Calidad del aire hoy en España por incendios: humo, no arena africana, nubla el cielo
En Madrid y otras zonas del país, la calidad del aire ha empeorado notablemente este martes. La comunidad ha lanzado un aviso sanitario advirtiendo sobre la contaminación por partículas en suspensión, atribuida inicialmente a la llegada de una “masa de aire africano”.
Sin embargo, meteorólogos han desestimado que el origen sea sahariano. Aclaran que, si bien el aire está peligroso, la causa principal es el humo y contaminantes procedentes de los incendios activos en Galicia, Castilla y León, Asturias y Extremadura, que se han introducido en la atmósfera y deterioran la calidad del aire.
Madrid Salud y Emergencias del Ayuntamiento han emitido una advertencia clara: evitar actividades prolongadas al aire libre, especialmente si se pertenece a grupos vulnerables como menores, mayores, embarazadas o personas con enfermedades respiratorias o cardiovasculares.
¿Qué enseñan estas llamas al aire que respiramos?

Orense /EFE
Las cifras y testimonios ponen rostro a una tragedia ambiental. Un verano marcado por incendios de gran escala reaparece como advertencia del costo humano y ecológico del cambio climático. Las prioridades son claras: reforzar la prevención, mejorar la gestión forestal, acelerar políticas climáticas y garantizar cooperación entre administraciones.
Al mismo tiempo, la calidad del aire —esa dimensión cotidiana pero invisible— se ha transformado en otra emergencia. Entender que no se trata de una masiva tormenta de polvo africano, sino de eco tóxico de los incendios, ayuda a tomar decisiones responsables: evitar la exposición prolongada y exigir respuestas efectivas.