Entre apagones y promesas se prueba el primer sistema de almacenamiento de energía en baterías (BESS) en Cuba.

Foto:canal caribe
La provincia de Matanzas se prepara para sumar un nuevo parque solar fotovoltaico a su infraestructura energética.
El proyecto se levanta en la localidad de Guanábana, donde actualmente se realizan trabajos de movimiento de tierra para construir lo que será el cuarto parque solar de la región.
Aunque las autoridades presentan esta obra como parte del plan estratégico para reforzar el sistema eléctrico del país, la realidad es que la población sigue enfrentando apagones prolongados y un déficit de generación que afecta la vida diaria, la producción y los servicios básicos.
El proyecto forma parte de la estrategia gubernamental para impulsar las energías renovables en medio del deterioro del sistema energético nacional.
Sin embargo, especialistas señalan que el ritmo de ejecución de estas iniciativas aún está lejos de compensar la crisis estructural que vive el sector eléctrico.
Entre apagones y promesas se prueba el primer sistema de almacenamiento de energía en baterías (BESS) en Cuba.

Sistemas de baterías: un intento de estabilizar una red frágil
Mientras se anuncian nuevos parques solares, también comenzaron en La Habana las pruebas del primer sistema de almacenamiento de energía en baterías (BESS), instalado en la subestación de El Cotorro.
Este sistema forma parte de un proyecto que contempla cuatro instalaciones similares en el país, con una capacidad total de 200 megavatios.
Cada una de estas unidades tendrá la capacidad de almacenar hasta 50 MW de energía, lo que permitirá responder rápidamente a fluctuaciones en la red eléctrica.
En teoría, estas baterías actuarán como un regulador inmediato de la frecuencia del sistema eléctrico.
En cuestión de segundos podrán inyectar o absorber energía para evitar fallos técnicos que podrían provocar apagones masivos o colapsos en la red.
Sin embargo, expertos advierten que este tipo de tecnología no genera electricidad por sí misma.
Su función es estabilizar el sistema cuando hay energía disponible, lo que significa que el problema de fondo —la insuficiente capacidad de generación del país— sigue sin resolverse.
Energía solar y almacenamiento: una combinación necesaria pero insuficiente
La tecnología BESS resulta especialmente útil para integrar las energías renovables, como la solar.
De acuerdo con estimaciones técnicas, por cada 1 000 megavatios generados por parques fotovoltaicos, se requieren al menos 100 MW de regulación mediante baterías para mantener la estabilidad de la red.
En el caso de La Habana, el nuevo sistema permitirá absorber la totalidad de la energía generada por los parques solares ubicados en Guanabacoa, Cotorro y Boyeros, reduciendo el impacto de la intermitencia del sol en la red eléctrica.
No obstante, la apuesta por la energía solar sigue enfrentando desafíos importantes, entre ellos la lentitud en la ejecución de los proyectos, la falta de financiamiento sostenido y la obsolescencia de buena parte de la infraestructura eléctrica del país.
Un alivio limitado para una crisis prolongada
Aunque las autoridades aseguran que estas inversiones contribuirán a fortalecer el sistema electroenergético, incluso los propios informes oficiales reconocen que estas obras no eliminarán de inmediato el déficit de generación que afecta al país.
En el mejor de los casos, los nuevos parques solares y los sistemas de almacenamiento podrían reducir el riesgo de apagones masivos y mejorar la estabilidad del voltaje y la frecuencia en la red eléctrica.
Sin embargo, para millones de cubanos que siguen enfrentando cortes de electricidad de varias horas al día, estas promesas tecnológicas todavía parecen soluciones a largo plazo frente a una crisis energética que continúa golpeando con fuerza el presente.

