La madrugada del viernes 31 de octubre de 2025 quedó marcada por una operación de urgencia en la provincia de Granma, en el oriente de Cuba, donde decenas de comunidades ribereñas fueron evacuadas ante la amenaza que representa la crecida del Río Cauto. El origen de la emergencia: las intensas lluvias asociadas al paso del huracán Huracán Melissa, que saturaron su cuenca y dispararon los niveles del río.
¿Qué ocurrió en el Río Cauto?

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Según fuentes oficiales y de prensa, en el poblado de Guamo, municipio de Granma, unas 1 300 personas fueron trasladadas en un tren durante la madrugada hacia el municipio de Jobabo, de la provincia de Las Tunas. La evacuación se coordinó ante el riesgo inminente de que el río Cauto desbordara o comprometiera la presa cercana.
Las autoridades locales del Consejo de Defensa Municipal activaron un albergue en el Politécnico “Manifiesto de Montecristi” de Jobabo, donde recibieron a los primeros evacuados. Según reportes, se teme que la cifra de desplazados pueda ascender entre 5 000 y 7 000 personas en las horas siguientes.
Por su parte, medios estatales reportaron que se evacuaron múltiples comunidades en la cuenca del río, entre ellas Las Cartujas, Las Cayos, El Tiguabo, El Jardín de Miradero, Cauto del Paso, Melones, Malacó, Cauto Embarcadero, Cayamas, El Carnero y Guamo Embarcadero, como medida preventiva ante la crecida sin precedentes.
Factores de riesgo y contexto de la crecida del Río Cauto

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La crecida del río Cauto no se atribuye únicamente a las lluvias directas del huracán Melissa. El fenómeno ha sido potenciado por varios elementos simultáneos:
- El desagüe del agua acumulada en la Sierra Maestra hacia la cuenca.
- Vertimientos de presas y un rápido incremento del caudal del río desde varios afluentes.
- La saturación de los suelos, que reducen la absorción de agua y potencian escurrimientos hacia el río.
- Las autoridades del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (INRH) informaron que los embalses de la provincia estaban al “98 % o más” de su capacidad, aunque aseguraron que permanecían bajo control técnico. En particular, la presa de Cauto del Paso, la mayor de Granma, vertía unos 4 089 m³/s, por debajo de su capacidad teórica máxima de 11 000 m³/s para las compuertas principales y otros 6 500 m³/s para el aliviadero auxiliar.
Situación de los pobladores y testimonios

Desde redes sociales y reportes ciudadanos, emergen imágenes y relatos de viviendas completamente anegadas y comunidades aisladas. Por ejemplo, una vecina publicó en Facebook:
“El agua ya está dentro de las casas… estamos sin comunicación y sin dormir”.
Otro usuario denunciaba con urgencia la necesidad de evacuar:
“En Cauto El Paso todavía hay personas encima de los techos… el agua ya está llegando al centro del municipio”.
Estas voces contrastan con los comunicados oficiales que señalan que la situación está “bajo control técnico”. La tensión se mantiene alta ante la posibilidad de nuevas crecidas o repentinas descargas de agua hacia las zonas bajas.
Operativos de rescate y evacuación

Captura de pantalla
El Ministerio del Interior de Cuba (MININT), junto con brigadas de salvamento, Defensa Civil y el Consejo de Defensa, movilizó recursos para facilitar la evacuación y el rescate. En la comunidad de Los Haticos, municipio de Cauto Cristo, fueron rescatadas 56 personas que habían quedado incomunicadas.
Además, las autoridades instaron a la población a no regresar a sus viviendas de forma prematura, dado que el riesgo máximo se estima aún vigente “hasta 72 horas después de cesar las lluvias”.
¿Qué pasa ahora? ¿Cuál es el panorama en horas recientes?
Aunque hay una leve tendencia a la disminución del nivel del río entre los municipios de Cauto Cristo y Baraguá, en Granma y Santiago de Cuba, la emergencia no se ha disipado. Las comunidades siguen con suelos saturados, anegaciones y servicios interrumpidos, lo cual complica la recuperación.
Mientras tanto, sigue activado el traslado de personas, la habilitación de albergues y el monitoreo de embalses y cauces. El grueso de la población evacuada aún se encuentra bajo custodia de las autoridades en centros habilitados, y la cifra definitiva de desplazados aún no se ha consolidado. Medios independientes hablan de unas 13 300 personas en riesgo de evacuación en todo Granma.
Impacto en la cultura, viviendas y comunicaciones
Más allá de los números, el desastre amenaza el tejido humano y cultural de la región. La provincia de Granma alberga comunidades ribereñas con profundas raíces campesinas, viviendas tradicionales de bajo nivel, y sistemas de comunicación ya frágiles. La emergencia ha dejado calles inundadas, barrios aislados, y una enorme incertidumbre sobre cuántas casas se verán afectadas.
Por otro lado, los ganaderos y agricultores de la zona, muchos con explotaciones en pequeñas fincas junto al río, enfrentan pérdidas potenciales: tierras anegadas, animales atrapados y cultivos arruinados. En una zona donde la memoria colectiva está marcada por desastres naturales, la solidaridad se convierte en componente clave.
¿Qué se debe observar en las próximas horas?
- Control de embalses y vertimientos: Las autoridades hidráulicas deberán seguir monitoreando los niveles de los aliviaderos y las compuertas.
- Estado de los suelos y escurrimientos: Aunque baje el río, los suelos saturados pueden generar nuevas escorrentías hacia zonas ribereñas.
- Informes de daños en viviendas y servicios: Se debe cuantificar cuántas viviendas quedaron inscritas como afectadas para planificar la recuperación.
- Movilidad y accesos: Muchas vías están anegadas o intransitables; habilitar rutas seguras será esencial para llevar ayuda.
- Comunicación con la población: El acceso a la información y a redes de alerta temprana es vital en estas zonas.
La emergencia que vive la cuenca del río Cauto en Granma no es solo una incidencia hidrológica más. Es una combinación de riesgo natural, saturación estructural y vulnerabilidad social que pone a prueba los mecanismos de protección civil, la capacidad de respuesta estatal y la resiliencia de las comunidades.
