El régimen cubano utiliza las escuelas para recolectar firmas de apoyo bajo coerción, denuncia el Observatorio de Libertad Académica
El Observatorio de Libertad Académica (OLA) denunció este domingo que el gobierno de Miguel Díaz-Canel está utilizando el sistema educativo nacional para presionar a estudiantes y docentes a firmar una campaña de respaldo al régimen, vinculando su participación con su permanencia en el sistema escolar.
Según la organización, esta práctica refleja una intromisión sistemática del Partido Comunista de Cuba en la educación y constituye una violación flagrante de la libertad académica y los derechos políticos, en un contexto donde el Estado controla aspectos clave como el empleo, la vivienda y el acceso a la educación superior.
«Firmar no es una decisión libre, sino un acto condicionado»
En un comunicado difundido este domingo, el OLA advierte que, en un país donde el Estado tiene el monopolio de la educación y donde la disidencia puede significar la pérdida de oportunidades laborales y educativas, la recolección de firmas en los centros de enseñanza no puede considerarse un acto voluntario.
«En un contexto donde el Estado controla aspectos clave como la educación, el empleo y la vivienda, firmar no es una decisión libre sino un acto condicionado, lo que jurídicamente se considera ‘consentimiento viciado'», señala la organización.
El OLA denuncia que la campaña, impulsada en medio de una crisis económica y energética sin precedentes y un creciente descontento social, busca legitimar al gobierno de Miguel Díaz-Canel mediante mecanismos de presión dentro de las instituciones educativas.

Imagen/ Portal del Ciudadano de La Habana
Una práctica sistemática de coerción política
El Observatorio advierte que esta no es una práctica aislada, sino que responde a una estrategia sistemática del Partido Comunista de utilizar las escuelas como espacios de adoctrinamiento y control social. Según la organización, la vinculación de la firma de apoyo al gobierno con la continuidad académica de estudiantes y docentes constituye una violación de los derechos humanos.
«La libertad académica implica que estudiantes y profesores puedan expresar sus opiniones sin temor a represalias. En Cuba, esa libertad no existe», sentencia el comunicado.

Imagen/ Guayacán de Cuba
Crisis y descontento social
La denuncia del OLA se produce en un contexto de máxima tensión en Cuba, donde el régimen enfrenta la peor crisis económica y energética de las últimas décadas. Los apagones de hasta 20 horas diarias, la escasez de alimentos y medicinas, y la represión contra las protestas populares han erosionado aún más la legitimidad del gobierno.
En este escenario, la recolección de firmas en las escuelas aparece como un intento desesperado del régimen por mostrar un respaldo popular que, en realidad, no existe. El OLA hace un llamado a la comunidad internacional a denunciar estas prácticas y a exigir al gobierno cubano el respeto a las libertades civiles y políticas, especialmente en el ámbito educativo.
