El impacto de la ofensiva migratoria de Trump resiente la economía estadounidense.

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La reciente cancelación del programa de parole humanitario por parte del presidente Donald Trump ha generado un fuerte impacto en el mercado laboral de Estados Unidos.
Esta medida, que ponía fin a los permisos legales de trabajo otorgados a ciudadanos de Cuba, Haití, Venezuela y Nicaragua, ha dejado a miles de inmigrantes sin empleo, afectando directamente a sectores clave de la economía que dependen de la mano de obra extranjera.
El impacto de la ofensiva migratoria de Trump resiente la economía estadounidense.

Sectores estratégicos pierden trabajadores esenciales
Desde el cuidado de personas hasta la agricultura y la construcción, industrias completas se enfrentan a una alarmante escasez de personal.
Organizaciones como Goodwin Living, en Virginia, que ofrece servicios a adultos mayores, ya han tenido que despedir a trabajadores haitianos que habían sido promovidos gracias al programa ahora eliminado.
Su director, Rob Liebreich, advirtió que podrían perder a otros 60 empleados: “Necesitamos a toda esa gente, necesitamos esas manos”.
Una política migratoria que afecta la productividad

La ley migratoria firmada el 4 de julio, conocida como One Big Beautiful Bill Act, destinó 150 mil millones de dólares para fortalecer las deportaciones.
Esto incluyó la contratación de 10 mil nuevos agentes del ICE y la expansión de centros de detención.
Como resultado, se han intensificado las redadas, incluyendo una en Georgia donde 300 trabajadores surcoreanos fueron arrestados, afectando incluso relaciones diplomáticas con aliados como Corea del Sur.
En el campo, agricultores como John Boyd Jr. aseguran que la falta de mano de obra pone en riesgo la producción de alimentos.
Incluso trabajadores con visas legales, como los del programa H-2A, han sido interceptados, generando un ambiente de miedo e incertidumbre que disuade la participación extranjera.
Consecuencias económicas: menor crecimiento y aumento de precios

El impacto de la ofensiva migratoria de Trump
La escasez de trabajadores ha comenzado a afectar la cadena de suministro, elevando los costos y generando aumentos de precios en productos básicos.
La creación de empleo también se ha desacelerado drásticamente, pasando de un promedio de 400 mil nuevos empleos mensuales entre 2021 y 2023 a apenas 29 mil entre junio y agosto de 2025.
El Congreso ya ha recortado su proyección de crecimiento económico para este año a un 1.4%, atribuyendo parte de esa desaceleración a las políticas migratorias restrictivas. Para muchos expertos, esto compromete no solo el presente, sino también el futuro económico de la nación.
El talento extranjero también se ve afectado

No solo los trabajadores no calificados han sido impactados.
Trump también ha elevado drásticamente el costo del visado H-1B para profesionales especializados, de 215 a 100 mil dólares, enviando un mensaje claro contra el ingreso de talento extranjero.
Esto podría frenar la innovación y el desarrollo tecnológico en sectores clave.
Estados Unidos: ¿de tierra de oportunidades a tierra de rechazo?

Más de un millón de inmigrantes han desaparecido del mercado laboral en el último mes, según reportes, afectando profundamente la productividad.
El mensaje que perciben muchos desde el exterior es que Estados Unidos ha dejado de ser una tierra de oportunidades para convertirse en una nación de puertas cerradas.
A pesar de estas medidas, estudios académicos muestran que los latinos han sido un pilar fundamental de la economía estadounidense, especialmente durante y después de la pandemia.
Si el PIB latino fuera una economía independiente, sería la quinta más grande del mundo.
Su participación ha sido clave en sectores como salud, transporte, agricultura y servicios.
Organizaciones y legisladores advierten que las pérdidas económicas seguirán escalando si no se ajusta la política migratoria a las verdaderas necesidades del país.
Mientras tanto, empleadores y trabajadores continúan en un limbo legal y laboral, esperando medidas más coherentes que reconozcan el valor del aporte inmigrante al desarrollo económico de Estados Unidos.

