Delcy Rodríguez destituye a Vladimir Padrino López como ministro de Defensa y lo reemplaza por un general sancionado por Estados Unidos
La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, anunció este miércoles la destitución de Vladimir Padrino López al frente del Ministerio de Defensa, cargo que ocupaba desde octubre de 2014, y designó en su lugar al general Gustavo González López, un alto oficial con un largo historial en los servicios de inteligencia que se encuentra sancionado por Estados Unidos y otros países por violaciones de derechos humanos.
El anuncio, realizado a través del canal de Telegram de la mandataria, marca el fin de una era en la cúpula militar venezolana. Padrino López, de 62 años, era el ministro de Defensa con mayor permanencia en el cargo en la historia reciente del país, habiendo servido durante más de 11 años bajo los gobiernos de Hugo Chávez y Nicolás Maduro, y posteriormente bajo la presidencia interina de Rodríguez tras la captura de Maduro por fuerzas estadounidenses el pasado 3 de enero.

Imagen/ Telegram: Delcy Rodríguez
Rodríguez expresó su agradecimiento a Padrino en un mensaje difundido en redes sociales: «Agradecemos al G/J Vladimir Padrino López por su entrega, su lealtad a la Patria y por haber sido, durante todos estos años, el primer soldado en la defensa de nuestro país. Seguros estamos de que asumirá con el mismo compromiso y honor las nuevas responsabilidades que le serán encomendadas».
El perfil del sucesor: un general de inteligencia sancionado internacionalmente
La designación de Gustavo González López representa un movimiento significativo dentro de la estructura de poder venezolana. González, quien hasta ahora se desempeñaba como jefe de la Casa Militar y de la Dirección de Contrainteligencia Militar —cargos que asumió en enero tras la captura de Maduro—, es un oficial de larga trayectoria en los aparatos de seguridad del Estado.
Nacido el 2 de noviembre de 1960, González López se graduó de la Academia Militar en 1982 y fue enviado a la Escuela de las Américas en Fort Benning, Georgia, en 1991 para cursos de «Operaciones Psicológicas». Su carrera en el gobierno se remonta a 2006, cuando fue designado presidente del Metro de Caracas bajo la gestión de Diosdado Cabello, entonces ministro de Infraestructura.
Ha ocupado posiciones clave en el aparato represivo del chavismo, incluyendo dos períodos como director del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (SEBIN): de febrero de 2014 a octubre de 2018, y nuevamente de abril de 2019 a octubre de 2024. También fungió como ministro de Interior, Justicia y Paz entre 2015 y 2016.
Sanciones internacionales por violaciones de derechos humanos
El nuevo ministro de Defensa se encuentra bajo sanciones de múltiples países y organismos internacionales debido a su responsabilidad en la represión de protestas y violaciones de derechos humanos.
La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro de Estados Unidos mantiene a González López en su lista de Nacionales Especialmente Designados (SDN) desde marzo de 2015, cuando fue sancionado junto a otros seis funcionarios venezolanos por «excesos cometidos en la represión de las manifestaciones de febrero de 2014 que dejaron al menos 43 muertos». La orden ejecutiva del entonces presidente Barack Obama declaró a Venezuela una «amenaza para la seguridad nacional» de Estados Unidos.
En septiembre de 2017, Canadá impuso sanciones a 40 funcionarios venezolanos, incluido González López, por comportamientos que «socavaban la democracia» tras las protestas de 2017 que dejaron más de 125 muertos. La Unión Europea también lo sancionó en enero de 2018, prohibiéndole la entrada al espacio europeo y congelando sus activos. Además, Panamá lo incluyó en su lista de funcionarios sancionados en marzo de 2018, y Suiza implementó medidas similares congelando sus activos por violaciones de derechos humanos.
Contexto de la destitución y reconfiguración del poder
La salida de Padrino López no es un hecho aislado, sino que se inscribe en una serie de movimientos que Delcy Rodríguez ha impulsado desde que asumió como presidenta encargada. Según reportó El País, el malestar en la cúpula militar venía gestándose desde hace semanas. Interlocutores de la alta jerarquía militar expresaron un «descontento brutal» ante la prolongada permanencia de Padrino y otros altos mandos, que generaba un «bloqueo» en la cadena de ascensos.
Especialmente crítico era el cuestionamiento sobre por qué Padrino y otros responsables de seguridad seguían en sus puestos tras la exitosa operación estadounidense del 3 de enero que capturó a Maduro y su esposa Cilia Flores. «Si fallaron en su misión, ¿por qué no habían presentado su dimisión ni ofrecido explicaciones? Dentro del generalato, su permanencia se percibe como un escándalo», afirmó una fuente cercana a la cúpula militar citada por El País.
La destitución ocurre justamente un mes después de la visita a Venezuela del comandante del Comando Sur, general Francis L. Donovan, quien se reunió con las autoridades interinas para evaluar temas de seguridad y «avanzar en el objetivo de una Venezuela alineada con los Estados Unidos».
Reacción de Padrino López y cambios adicionales en el gabinete
El ahora exministro de Defensa reaccionó a la decisión en su cuenta de Instagram, donde publicó un mensaje de despedida en el que calificó su paso por el ministerio como «el más alto honor de mi vida». Padrino extendió sus felicitaciones a González López, a quien conoce «desde nuestros albores en la Academia Militar del Ejército», y destacó su «temple, moral y probada lealtad».
La jornada de cambios también incluyó otros movimientos en el gabinete. La Guardia de Honor Presidencial quedó bajo el mando del general Henry Navas Rumbos, mientras que la Dirección General de Contrainteligencia Militar fue asignada al contraalmirante Germán Gómez Lárez.
En otros ministerios, Rodríguez designó a Rolando Alcalá al frente del Ministerio de Energía Eléctrica, a Jacqueline Faría como ministra de Transporte —sustituyendo a Aníbal Coronado tras el paro de conductores que paralizó Caracas— y al magistrado Carlos Alexis Castillo como nuevo ministro de Trabajo en lugar de Eduardo Piñate.
El relevo de Padrino, quien por más de una década fue considerado el principal sostén militar del chavismo y uno de los hombres más poderosos del país, representa un punto de inflexión en la reconfiguración del poder venezolano bajo la administración de Delcy Rodríguez, en un contexto de nuevas relaciones con Estados Unidos y profundos desafíos internos.
